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Cómo llegar de Bronce a Mythic en 10 días

¡Hola areneros! Hoy vamos a adentrarnos en la más profunda Dorne para hablar de algo que seguro os trae de cabeza a todos. ¡Cómo llegar a Mythic en el Arena!

Si estáis leyendo esto probablemente ya sabéis que los 8 mejores jugadores de MTG Arena (MTGA) del mes de febrero jugarán un Mythic Invitational muy jugoso. Probablemente también sabéis cómo funciona el sistema de rangos de MTGA, pero por si acaso haremos un breve resumen.

Hay un total de 6 rangos (Bronce, Plata, Oro, Platino, Diamante y Mythic) con 4 niveles cada uno, a excepción de Mythic (que funciona por un sistema parecido al ELO, el sistema de puntuación Glicko, pero que no han desvelado con detalle). En cada nivel hay 6 peldaños que tendremos que subir, para un total de 24 peldaños en total por rango, y 120 peldaños hasta llegar a Mythic. Una victoria te hace subir un peldaño y una derrota bajarlo, siendo el doble en Bronce y Plata para subir más rápido, y el doble si jugamos al mejor de tres (Bo3) en lugar de al mejor de uno (Bo1). Así, por ejemplo, la victoria en una ronda en Diamante Bo3 nos hará subir 2 peldaños, mientras que en Plata con la misma victoria subiremos 4.

¡Pues bien! Pongámonos las botas de escalada y que no nos de miedo la altura del muro. Podemos pensar que nos persiguen una horda de no muertos dirigida por caminantes blancos si eso nos hace subir más rápido.

 

¿Cómo llegar de Bronce a Mythic en 10 días?

“Solamente” necesitamos 2 cosas:

 

- Premisa número 1: Ganar. 

Nuestro porcentaje de victoria o win rate (WR) ha de ser mayor del 50%, y cuanto más alto mejor. La puntuación que nos da una victoria se anula con cada derrota que encajemos, por lo que cuanto más alto sea nuestro WR más rápido subiremos.

 

- Premisa número 2: Jugar. 

Invertir mucho tiempo es necesario para subir, ¡pero ojo! No hemos de sacrificar mucho WR a cambio de tiempo, porque entonces será tiempo mal invertido. Si llevas jugando una baraja semanas y crees que tu WR es mucho mejor con ella, probablemente sea la elección apropiada para subir, aunque tardes mucho en acabar cada partida.

 

Y la verdad es que aquí podría acabar el artículo, pero a lo que he venido es más bien a contaros mi experiencia, y por eso lo de los 10 días, pues es lo que yo he tardado en coronar el Castillo Negro.

 

La primera pregunta que me surgió y que supongo que muchos os haréis es…

 

¿Es mejor subir jugando Bo3 o jugando Bo1?

 

Partimos de la verdad de que cuanto mayor sea nuestro WR mejor será jugar Bo3, pues disminuimos la varianza y acercamos más el resultado de cada ronda a un juicio por combate entre los WR de ambos jugadores.

Por tanto, si en Bo3 cumplimos mejor la premisa número 1, ganar, la única razón que nos queda para jugar Bo1 es que funcione mejor la premisa número 2, el tiempo invertido.

Y para ver si así era, el día 1 del mes hice un prueba-error de manual y tomé vino de las dos copas para ver cual había envenenado al rey. Para mi sorpresa, mis rivales jugaban mucho más rápido en Bo1 que en Bo3, y el tiempo invertido en banquillear alargaba mucho más de lo deseado mis rondas, por lo que decidí que para ir empezando era mejor jugar Bo1, y me puse a mirar y probar decks con los que jugar el formato. 

 

 

A LO QUE HEMOS VENIDO: LOS DECKS

 

Antes de nada advertiros de que, aunque vais a ver que cambié muchas veces de baraja y que parece que lo expongo con argumentos muy razonados, no hemos de perder la perspectiva de que todo ocurrió en 10 días, por lo que todo lo que cuento transcurre más rápido de lo que tarda Jon Nieve en ir de Invernalia a Roca Dragón.

Mi primera elección fue esta Simic Aggro con Hadana's Climb. Tenía un pair decente contra Mono Red, contra la que jugaba en torno al 50% de mis rondas, y acababa rápido las partidas, por lo que me parecía un deck perfecto para empezar a subir.

Una vez en Oro y tras una racha mala de cruces contra algunas Esper, Nexus y Gates, decidí que había llegado el momento de cambiar de arma.

 

Jugueteé un poco con Mono Blue, excelente baraja para Bo3, pero las Reds no desaparecían y el cruce con ellas en esta ocasión era malo, por lo que pronto dejaría aparcado el barco azul. Así que pensé que Esper podía ser buena cosa si la jugaba muy enfocada a ganar a Red y trepé casi todo el Oro con esta lista, muy poco recomendable en Bo3.

Ir tan preparado vs Red hacía que Sultai me ganara algunos games, que además eran inaceptablemente largos. Fue entonces cuando mi amigo, compañero e influencer favorito Nasan nos dice que lleva un récord desorbitado con una lista de Bant Nexus de un torneo de MTG Online. 

 

Esto para mí fue como un buen vino Dorniense para Tyrion, cuando probé esta droga no quería dejarla. 

La mayoría de oponentes no tenían su baraja ajustada en el game 1 (único game) y esto me daba rondas gratis continuamente. La baraja tiene un plan muy claro y es muy compacta haciéndolo, por lo que pocas veces fallaba por sí misma. Es cierto que una salida explosiva de Red podía ser suficiente si tu engranaje tardaba un turno de más en activarse, pero aún con esto creo que es el deck con mejor WR de Bo1, y os sorprendería lo rápido que acaban los games al no existir fase de combate. Pronto me vi llegando a Diamante 4, y aquí las cosas se torcieron. Reds mucho más all in, Sultai armadas con quitacartas, e incluso Esper con Unmoored Ego frenaban gustosas mi escalada.

 

Es entonces cuando me planteé cambiar a Bo3, y al probarlo me di cuenta de que había un gran cambio en el meta juego y en la velocidad de juego de mis oponentes con respecto a cuando estaba en Bronce. 

Empecé por Mono Blue. Alexander Hayne acababa de tuitear su puesto número 1 con lista y guía de sideo y todo el mundo hablaba maravillas de ella, así que nada podía salir mal. 

Subí a Diamante 2, pero me veía jugando muchos mirrors, para los que no estaba aún bien preparado, y contra muchas UR Drakes, a mi entender depredador natural de la baraja. Y es que poco pueden hacer unas salamandras y sirenas tímidas contra los únicos dragones de los Siete Reinos, especialmente cuando aparece la madre de dragones, Niv Mizzet, para cerrar los games según toca la mesa. 

 

Ante este nuevo metajuego me pareció una buena idea probar Mono Red, que se presta a tener un buen pair contra los dos decks en cuestión. Por este tiempo se celebraba el RPTQ de Londres en Tienda Itaca, donde tuve la suerte de poder estar retransmitiendo con mis compañeros. Allí vi como Óscar García se pegaba un buen paseo precisamente con una Red que se hacía muy big postside, así que me pareció un buen punto de partida para mi cometido.

Las cosas salieron bien y me quedé a solo tres peldaños del ansiado Mythic hasta en tres ocasiones, en las que volvía a bajar a Diamante 2 o 3 para luego volver a subir. Aún faltaba algo, y es que el pairing con Mono Blue no era tan favorable, las Sultais no estaban realmente desaparecidas, y la rubia Platino era morena. 

 

Y en este momento sí, iba a descubrir el arma definitiva, el acero valirio mejor forjado en el monte del destino, para dominarlos a todos. Cuando di con este tuit de Oliver Tomajko me empezó a palpitar fuerte el corazón y no dudé ni un segundo en hacer de esta Esper mía. 

Cuando el rey de la noche te deja prestado su dragón de fuego hecho hielo todo es más fácil. Mi WR se disparó disparatadamente y esto compensaba con creces el tiempo de más que tardaba en acabar las partidas. Con la baraja más bonita del formato culminé la escalada llegando a Mythic, pero además al día siguiente empecé a pelearme en los verdaderos juegos del hambre con todos los demás del mismo rango, y alcancé el puesto #15. Entonces me di cuenta de que ese top 8, que parecía utópico, podría ser una realidad si mantenía el ritmo los 17 días restantes del mes. 

 

El invierno no se acerca: ya ha llegado, y a partir de ahora ya no sabes si combates contra vivos o muertos.

 

Daniel Toledo

@DaniToledoB

Etiquetas: Standard, Magic Arena, Ranked