Demo
   
  

Victoria MCQ Madrid con UR Phoenix

 

¡Muy buenas a todos, cuánto tiempo! Hoy vengo a hablaros de mi paso y victoria por el MCQ de Madrid, organizado por Tienda Ítaca. El mazo que jugué no podía ser otro que Izzet Phoenix, en mi opinión el mejor mazo del formato. Empezaré contando mi experiencia previa y durante el torneo, para luego pasar a algunas impresiones más generales.

Todo empezó dos semanas antes, momento en el que coincidieron varios acontecimientos. Para empezar, se me acababa la beca que estaba realizando, lo que me dejaba con mucho tiempo libre para dedicarle a Magic. Justo entonces, dos fines de semana antes del MCQ de Madrid, acudí con amigos al MCQ de Valencia, sin haberlo preparado mucho y con el formato recién nacido. Jugué una Esper Control que podríamos considerar de la Prehistoria, y el resultado no te sorprenderá. Sin embargo, mi compañero y amigo Joy consiguió llevarse el gato al agua con Izzet Phoenix, un arquetipo casi olvidado, pero que contaba ahora con Finale of Devastation. Yo mismo pensaba que el mazo era malo por su supuesto mal emparejamiento contra los mazos agresivos. Nada más lejos de la realidad, ese día Joy se llevó por delante a varias MonoRed y Weenies, enfrentándose a estos mazos en prácticamente todas las rondas. Viendo sus partidas del top, vi que se encontraba bastante cómodo en el cruce con MonoRed, lo que me hizo querer probar la baraja para comprobar si esa era la tendencia o era cosa de los experimentados Goblin Electromancer del Sensei de la Tormenta. 

En este artículo, Joy os cuenta su experiencia con el mazo, hacedle caso a él que sabe mucho más que yo de lo que habla. Por esto mismo y para no repetirme, no comentaré tan a fondo la baraja en sí.

Partiendo de la lista de Joy, comencé a probar y esta fue la lista que acabé jugando (muy parecida, como comprobaréis si vais a su artículo):

Como podéis observar, fueron pocos los cambios que hice, ya que es un mazo bastante cerrado y con un plan claro; jugar cantrips, respuestas baratas en forma de chispas y reanimar el máximo número de Arclight Phoenix. Nuestro plan B (aunque no peor en muchas ocasiones) es matar de uno o dos cabezazos de Crackling Drake. Fuera de estas condiciones de victoria clásicas, brillaron especialmente en el torneo Saheeli, Sublime ArtificerGod-Eternal Kefnet, ambos presentes con una distribución 1-1 entre base y banquillo. Saheeli es una forma estupenda de generar presencia en mesa para presionar las vidas y los planeswalkers del rival, y su habilidad, a menudo olvidada, puede dar algún susto junto con Crackling Drake. Kefnet, por el contrario, brilla especialmente contra los mazos de criaturas, mientras que flojea un poco contra Teferi, Time Raveler. Pero donde es absolutamente devastador es contra MonoRed y en el mirror, ya que esquiva los Lava Coil mientras pone una presión en mesa nada desdeñable y ofrece la posibilidad de hacer verdadera magia con su habilidad. Yo decidí jugar Kefnet por encima del cuarto Crackling porque esperaba un alto número de MonoRed, lo que considero un acierto al haber sido MonoRed y Phoenix las dos barajas más jugadas. Es por tanto una carta dependiente de metajuego, pero aun así con una calidad individual altísima, por lo que os aconsejo probarla. Aprarte de eso, decidí jugar un Spell Pierce de base para pillar a algún despistado, e incluí un buen número de counters adicionales en el banquillo. También opté por el segundo Beacon Bolt en el banquillo en lugar de Entrancing Melody, principalmente por ser la mejor respuesta a cartas como Kefnet, Niz-Mizzet, ParunLyra Dawnbringer. Sobretodo contra la última, el Beacon Bolt es una respuesta ideal, ya que los mazos que la incluyen llevan pocas criaturas, de forma que podemos descartarlo al principio de la partida y dejarlo en el cementerio para cuando sea necesario.

La semana posterior a la victoria de Joy empecé a probar la baraja en el Arena y me sedujo desde el primer momento. Pronto subí a Mythic y comencé a escalar puestos en el ladder. El siguiente fin de semana jugué el MCQ del Arena sin muy buen resultado, pero eso no me desanimó y seguí jugando el mazo. El viernes anterior al MCQ de Madrid era justo el fin de la temporada de Arena, en la que el top 1000 clasificaba al siguiente MCQ de la plataforma. Esa mañana me desperté número #5 del ránking, pero me pudo el ansia de jugar y testear y cometí el error de seguir jugando. Comencé a perder una ronda tras otra y a bajar en el ránking. En vez de parar y quedarme en el #100, seguí jugando para volver a subir. Error de nuevo. Cada derrota era un duro golpe en mi estado mental, y de pronto me vi atrapado en un ciclo de negatividad del que no podía salir. Cada derrota me hacía querer jugar otra para ganar, pero cada vez me enfadaba más y jugaba peor. Así fui cayendo hasta bajar por debajo del #1000. En ese punto tomé conciencia de mi error y vi la necesidad de buscar una solución real. También me preocupaba cómo esto podía afectarme el fin de semana, ya que había invertido mucho tiempo y esfuerzo en testear y preparar el torneo. Así que decidí hacer un verdadero reset mental. Ahora realmente tenía que jugar para volver al top 1000 a unas horas del final. Me metí a la ducha, aclaré mis ideas y traté de dejar atrás todas las emociones negativas anteriores. Después de eso volví al ordenador, gané un par de rondas y lo dejé en el #680 a falta de unas horas, calculando que sería suficiente. Finalmente acabé el #930, con mucho cansancio mental pero determinado a mantener un buen estado mental a lo largo del fin de semana.

Así, con la motivación recuperada y la cabeza refrescada, llegó el fin de semana. El sábado jugué el Open Challenge de Itaca con la misma lista que jugaría al día siguiente. Me encontré bastante cómodo con el mazo y caí en los cuartos de final contra Pol Pizarro, que jugaba UG Nexus, némesis de Phoenix, sin duda el emparejamiento más desfavorable con diferencia. El torneo también me sirvió de rodaje en físico, ya que toda mi experiencia con el mazo era en el Arena, y no me quería olvidar de los triggers del Phoenix. Tras esta toma de contacto, quedaba el plato fuerte; el MCQ del domingo.

Image result for arclight phoenix art

Arclight Phoenix ©2019 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Slawomir Maniak

La gran parte del torneo transcurrió sin nada especial que destacar. Me jugaban planeswalkers, yo tiraba cantrips, mataba bichos y reanimaba fénix. Tras unas horas realizando este proceso me encontraba 5-0 y solo había perdido una partida. Esto me colocaba ante una ronda que probablemente fuese win&in, ya que se jugarían un total de 8 rondas. En esta ronda me tocó jugar contra Jeskai Planeswalkers, un emparejamiento que me pareció algo complicado, ya que tampoco llevaba el banquillo muy preparado. La ronda se acabó alargando y terminaría empatándola, con mi oponente a falta de un turno para acabar con mis vidas. Esto me colocaba, teóricamente, con otros dos win&in por delante. Sin embargo, tras ganar la siguiente y ponerme 6-0-1, no pude pactar con Pol Pizarro, quien tras pactar la anterior se encontraba en la extraña situación de tener que jugar la última. Afortunadamente para mí, Pol había cambiado de baraja a Bant Ramp, y un par de salidas explosivas me permitieron imponerme 2-0 fácilmente a sus malos robos. Especialmente duro para Pol, que tras una sola derrota en todo el torneo y habiéndose visto dentro tras el pacto se quedó fuera del top 8. También podéis leer su experiencia y un análisis del mazo que jugó aquí. Por mi parte, un récord de 7-0-1 me colocaba primero de suizo.

De las partidas del top tampoco hubo nada especialmente reseñable. Sobretodo tuve suerte con los emparejamientos, ya que me enfrenté a Sultai en cuartos y final, esquivando las Jeskai Walkers, y en semifinales me crucé con una Esper que llevaba Thief of Sanity en lugar de Narset, Parter of Veils.

Tras jugar 11 rondas seguidas, no me podía creer que hubiese ganado, no me podía creer que volviese al Pro Tour. También fue muy especial hacerlo en tan buena compañía, con mi novia y mis amigos allí apoyándome y emocionándose conmigo. Que seamos ya cuatro miembros del equipo clasificados también lo hace especial, y es una gran recompensa al esfuerzo invertido. A todos ellos les debo esta victoria, y a todos ellos se lo quiero agradecer. 

 

Seguro que ya habéis oído esto, pero rodeaos de mejores jugadores y aprended de ellos, trabajad y mejorad, pero no os olvidéis de disfrutar del camino. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto de un torneo; desde mucho antes de ganarlo, cada ronda jugando cantrips, siendo consciente del plan que quería seguir, sabiendo cómo quería afrontar cada emparejamiento, fue un placer.

Por último, solo agradeceros vuestro apoyo, tanto a los que consumís nuestro contenido como a los que me hicisteis llegar vuestros ánimos y felicitaciones. 

 

¡Hasta pronto!

@MiguelcastroGG

 

Etiquetas: Izzet Phoenix, Izzet, Torneos, Standard