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Work in progress

 

Lunes, 6:56 am. Aquí me encuentro, escribiendo en el avión porque tuve la genial idea de prometerle a Aput que le entregaría un artículo hoy. ¿No seré yo un genio brillante?

En verdad la idea no era tan loca, al fin y al cabo, este fin de semana iba a jugar mi primer PT y estaba bastante seguro de que me iba a encantar hablar de ello a la vuelta, incluso aunque el resultado no fuese increíble.

Ahora no lo veo tan claro. No ha sido un buen fin de semana para mí. Me encuentro ahora mismo en el dilema de contaros mis penas y hacer de este mi cuaderno de lloros y llamadas de atención, o bien, de escribir un clásico tournament report en el que os cuente mi (escasa) preparación para el torneo, el razonamiento tras mi elección de baraja, etc.

 

Siendo honestos con vosotres, no me apetece una mierda escribir ningún report sobre Magic. Al fin y al cabo, mis resultados este fin de semana han sido malos y, habiendo compañeros como Castro que han hecho unos números fantásticos con la misma baraja que yo, pues no le veo el sentido a contaros si la Niv to Light es buena o no.

Ojo, también podría hablar de limitado. Pero no lo veo, ya hicimos el podcast el otro día y además subí un vídeo sobre el tema hace nada. Sumado a eso el hecho de que no soy el mejor drafter del mundo, pues no me veo con excesivas ganas de hablaros de ello tampoco.

Las opciones se empiezan a acabar, estaría feo, feísimo, por mi parte no cumplir con lo prometido y no entregar algo publicable en la web. Así que creo que os va a tocar leer (o no, que aquí no obligamos a nadie), un emotivo lamento sobre mi fin de semana en Bruselas.

 

 

Prefacio

Quienes me siguen en Twitter ya saben que esta semana me jugaba mucho. El jueves 23 de enero tenía el último examen de mi carrera. Si yo fuera una persona con sentido común y sin problemas de autocontrol, habría hecho como otrora hiciese Nasan y me habría alejado unas semanas de redes sociales y Magic para centrarme en estudiar. Pero si eso hubiera sido así, no estaría aquí contándoos mi vida.

La gestión del tema fue la que sigue, tenía que elegir entre prepararme el PT o estudiar. Mis horas en el día estaban muy limitadas por mi trabajo, así que contaba con 2 o 3 horas libres al día para estudiar o testear, a mi elección. Dado que he decidido que veinteveinte sea el año de los buenos hábitos, opté por estudiar y dormir mis 7-8 horas diarias.

No os voy a mentir, era una mierda, yo quería jugar cual niño pequeño que no tiene responsabilidades. Pero también se sentía bien hacer ''lo correcto'' y prepararme el examen.

Resumiendo, estuve las semanas previas a mi examen y al PT deseando jugar, pero estudiando en su lugar. Ya que no iba a testear pues al menos íbamos a asegurarnos ese aprobado.

Llegó el día del examen y los nervios me devoraban por dentro. Yo lo hice, pero ni idea de si estaba bien o mal, he suspendido demasiados exámenes que me han salido ''bien'' en la carrera como para saber si he aprobado o no al acabar.

Ahora empezaba lo bueno, podía jugar. Tenía una semana para prepararme el PT, menos aún para elegir la lista. Sumado a eso pues tengo una pareja a quién quiero muchísimo y con quien quería pasar tiempo.

 

 

El Magic 

La semana de preparación no fue nada mal, me puse a draftear como loco, ya que estaba casi seguro de que quería jugar la Niv to Light si no pasaba nada muy loco que me hiciese cambiar de opinión. Los drafts iban ok, no arrasaba, pero tampoco me hacía 0-3 todo el rato. Quizá tendría una oportunidad cuando llegase el momento del jugar en el PT.

Un par de días antes de cerrar la lista que íbamos a jugar, Chobi dio volantazo. Empezó a jugar White Weenie con el combo de Heliod. Nos decía que no veía que la Niv to Light fuese a estar bien situada. Yo me veía jodido, la Niv me gustaba mucho y sabía jugarla ok, y además no contaba con apenas tiempo para seguir testeando el limitado y además aprender una baraja nueva. Sumando a esto, tampoco tenía las cartas y me iba a costar demasiado tiempo (y dinero) conseguirlas.

Después de la WW vino el cambio a la UB Inverter. Y esta sí que fue jodida. Porque esta baraja me parecía top y empezó a entrarme el miedo de que la estuviese liando y fuese a jugar un deck de hace una semana. Pero de nuevo, misma situación. Por suerte, Dani Toledo tenía claro que quería jugar la Niv y me fío completamente de su opinión. Así que lo tenía claro, seguiría drafteando y copiaría las 75 de Dani.

 

Llegó el miércoles de entregar listas, fue todo según lo planeado, Dani cerró sus 75 y me las pasó para que yo hiciese copy-paste. Todo correcto. Hora de volar a Bruselas y dejar pasar las horas.

 

 

La llorería

Viernes, 9 am. Hora de draftear. El día anterior había estado bastante nervioso. Para más inri, había jugado unas cuantas partidas de Niv vs. Inverter con Chobi y la paliza que me metió saldrá en el canal historia un día de estos. Pero ya era tarde para arrepentimientos, solo quedaba jugar el mejor Magic posible y tratar de disfrutar. Era muy consciente de mis deficiencias, me refiero a la preparación sinvergüenzas, y sabía que la estampada podía ser épica.

 

Mi draft fue relativamente fácil. Abrí una infre azul muy buena, me pasaron una rara UB que me gusta y después una común negra top. Ni tan mal, me dije. El azul estaba claramente abierto en mi mesa y me dediqué a coger todas las cartas que quise de ese color. El negro no tanto, al final acabé con una baraja casi MonoU que llevaba negro para jugar triple Blight-Breath Catoblepas y alguna carta suelta. Sabía que me faltaba removal pero al menos tenía mucha ventaja de cartas y el Kraken que caga tentáculos. Creo que era una baraja que podía hacer un 2-1 alegremente.

 

La primera ronda me tocó un señor francés que se llamaba Adrien. Empezamos con un mirror. El señor estaba nervioso, me dijo que era su primer PT y que notaba mucho los nervios. Su baraja era ok, RB Sacrifice con splash a blanco para un perrete que casi me gana solo. Creo que jugué super bien la ronda, especialmente la segunda partida donde tuve que estar remando y remando para acabar dando la vuelta a una partida en la que estábamos 8-32 en vidas.

''¡Qué guay!'', me dije, empiezo ganando y con la sensación de que mi baraja podía funcionar. Sigamos me dije, intentemos ganar todas.

 

Al palo.

 

Mi siguiente rival fue el señor que se sentaba a mi derecha en el draft y al ver su baraja entendí rápidamente porque me había quedado sin removal negro. Jugaba BG con splash a doble Banishing Light. Tenía todas las cartas buenas del arquetipo, incluido un Polukranos, Unchained que me destruyó vilmente. Mi plan de millearle post banquillo casi funciona, pero me quedé corto por 3 cartas. Hablando con él después me comentó que jugaba 43 porque tenía muchos efectos de autodeckearse. Vaya, qué casualidad.

 

No pasa nada, este tío tenía un barajote y ya había dicho que mi baraja era de 2-1, gano la siguiente y apañado.

Oh, qué equivocado estaba.

 

Me senté para la ronda tres contra un alemán muy agradable. Debo decir que toda la gente contra la que he jugado este fin de semana ha sido super maja, en verdad. Me ganó el dado y me hizo turno 3 Nadir Kraken, el mismo que tenía yo en mi baraja, y me quedé mirándole con cara de tonto con mi doble counter en mano. De haber ganado el dado habría podido contrarrestar el bicho y no habría muerto cual pasmarote, cosas que pasan. La segunda partida fue mMagic en estado puro, me quedé una mano de dos tierras y Omen of the Sea, no encontré la tercera tierra en el top 5 y me vi con un precioso 1-2 en el draft.

 

Bueno, no soy un gran jugador de limitado y además iba underprepared, es una rabia, pero esto podía pasar. Me comí un plato de pasta de un food-truck (sin duda la mejor comida que he tomado en un torneo) y estaba listo para saltar al construido.

 

Sabía que mi baraja flojeaba contra UW control y UB Inverter, dos de las más jugadas en el torneo. Pero la más jugada era Mono Black, y me gustaba mucho ese cruce. Así que a ver qué pasa.

 

Mi rival de ronda 4 fue un australiano muy majete que jugaba UW Control. Yo sabía que este emparejamiento se podía ganar, vi a Castro hacerlo el día anterior de manera aplastante. Pues no fui capaz. A pesar de robar la primera partida, en la segunda y tercera fue bastante humillado por Dream Trawler y los múltiples planeswalkers de mi oponente.

Uf, 1-3, esto no pinta nada bien. Pero oye, si gano el PT después de este inicio será una historia mucho más divertida.

 

Aquí viene lo bueno. Me llega un correo, es de mi profe, que ya están las notas. Me entra el pánico. No es el momento. No puede ser ahora. No puedo mirar. No. No. No.

 

Decido que lo más inteligente es no ver mi nota hasta que acabe el torneo, o hasta el jueves, o nunca.

 

Viaje al baño, a refrescarme y tratar de no pensar en lo que puede haber pasado.

 

La ronda cuatro fue bien. Mi rival jugaba Mono Black y pasó lo que tenía que pasar. Respondí a todas sus amenazas y logré grindearle a través de sus bichos recursivos. Qué alivio, puedo ganar partidas. Sinceramente se me había olvidado ya que había ganado la ronda 1 y sentía que no era capaz de ganarle a nadie.

 

Cogí algo de momentum y tocaba ir para arriba, ¿o no?

 

La ronda 5 empezaba bien, me senté al lado de Oliveros y estaba a gusto. Mi rival llegó, me paso su decklist y vi que era otra UW Control. Encima este llevaba extra de Walkers. Tremenda paliza me dio. No sé si la lié en algún momento, pero me sentí que no podía hacer nada. Fui absolutamente obliterado. 2-4 ded.

 

 

La llorería de verdad

Estaba algo tristón, no esperaba ser eliminado tan pronto, aunque obviamente sabía que no solo era posible, sino que era altamente probable que este fuese mi resultado.

¿Sabéis esa sensación en la que no estáis del todo tristes, ni enfadados, y que además vuestra cabeza racionalmente os dice que la situación en la que estáis es razonable y que no debéis sentiros así? Pues de esta forma me sentía, triste pero no mucho supongo.

Me acerqué a donde estaba Esther con Playmobil. Ellos también habían dropeado del PT y estaban jugando unas partidas de cara al GP. Buen plan.

Pero antes de unirme a ellos tenía que hacer una cosa. Necesitaba saber mi nota. Tenía serias esperanzas de haber aprobado y sabía que si era así me iba a animar, que demonios, iba a estar jodidamente pletórico. A la mierda el PT, a la mierda la tristeza y a la mierda todo, mi aprobado era lo único importante.

No soy lo suficientemente buen escritor como para plasmar en palabras lo que sentía al entrar al Campus Virtual. El pecho me latía a una velocidad digna de taquicardia. Mi tripa rugía de dolor. Estaba casi nauseabundo. Era tal la tensión que no era capaz de pensar. Solo quería saber la nota. Cerrar esta etapa de mi vida. No me temblaban las manos, pero sinceramente era lo único que me faltaba.

Allá vamos.

Que sí, venga.

Dale.

Dios, qué segundos más largos mientras cargaba la página.

Estaba al borde del colapso, no podía más. La expectación iba a acabar conmigo. Ahí está, mi nota.

 

Tres punto cinco.

 

TRES PUNTO CINCO.

 

3.5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No me lo podía creer. Entré en shock. Estaba totalmente bloqueado. No rompí a llorar. Ni grité. Ni hice ningún gesto grandilocuente de película que tanto me gustan. Simplemente no podía hacer nada. Estaba ahí parado.

Me preguntaron qué si había aprobado. Les dije que no. Hubo abrazos, palabras de ánimo. Más abrazos. Pero la verdad es que estaba bloqueado. Me sentía como en una peli, en donde no eres más que un mero espectador y las cosas pasan a tu alrededor sin poder influir en ellas. Simplemente te sientas y ves el mundo fluir.

Me levanté y me fui afuera. Escribí a mis padres, avisé a mi pareja, hasta tuiteé, sinceramente se lo conté a cualquier persona que estuviera dispuesta a escucharme durante 10 segundos. El frío de la calle me ayudó. No me calmó, no me liberó del shock en el que estaba, pero me dejó más sereno. Quería llorar, quería pegar patadas a una farola, quería gritar. Pero no me salía nada. Sentía que era un cascarón vacío.

 

Volví a dentro y me quedé sentado un rato junto a Esther y los demás mientras jugaban. Más abrazos, más palabras de ánimo.

 

Poco a poco se fue disipando, y volví a ser persona. Siempre queda junio. Solo es un examen, aunque sea el importante. Todas esas cosas que ya me sabía y que todo el mundo te repite empezaron a calar.

Tengo una pasmosa habilidad para olvidar, para hacerme inmune a lo que ocurre, para ignorar mis emociones y suprimir mis sentimientos. ¿Es esto sano? No. ¿Es útil? A corto plazo seguro que sí.

 

Así que hice lo que sabía que sería mejor idea, me apunté al GP y me puse a jugar partidas con Esther para olvidar. Cada uno tiene sus vicios y Magic es el mío, así que ya que no puedo drogarme ni emborracharme pues al menos iba a distraerme jugando.

 

 

Los últimos lloros

El sábado me levanté sin prisa. Tenía 2 byes para el GP y no necesitaba madrugar. Fui tranquilamente a desayunar con mi amigo Kike, en cuya casa me estaba alojando, y después me fui al venue.

Cuando llegué pude hablar con Jota y me enteré de que seguía invicto. De hecho, el pedazo de sinvergüenza hizo 14-0. Menuda máquina. Es un momento tan bueno como cualquier otro para felicitarte cabronazo. Eres un grande.

 

Hora de jugar el GP. Me quedé con ganas de jugar más el viernes así que podía resarcirme ahora.

Me siento en ronda 3 contra un señor de New astle que estaba preocupado porque había habido un caso de Coronavirus en su ciudad. Y yo triste por mi examen, cuando hay gente por ahí enfermando. A veces siento que nos falta mucha perspectiva al juzgar nuestros problemas. Pero que tampoco os engañe nadie, cada uno tiene su vida y su situación vital, y sois vosotres quiénes decidís lo que es importante y lo que no.

 

Por supuesto, mi oponente jugaba UW Control. Otra vez. Se conoce que solo existen dos barajas en este formato. Y de nuevo fui destruido. Hubo un momento en el que le hice Rakdos's Return te descarto toda la mano y te mato el T3feri, y aún así perdí por robar 6 tierras seguidas. Cosas que pasan. Varianza mala, 0 fallos. Ya os lo sabéis.

 

Segunda ronda, o cuarta según como lo quieras ver. Me toca una señora potuguesa que jugaba... Chan, chan: Mono Black. No vaya a ser que encontremos un arquetipo diferente. Al igual que el día anterior en el PT, logré imponerme bien y ganar con facilidad. Seguimos para bingo.

 

Mi siguiente rival era canario, de nuevo mención al Coronavirus porque ha habido un caso en La Gomera. Os dejo adivinar su baraja. No es difícil de acertar. Tenéis un 50-50.

Era Mono Black. Le gané, por varianza mala, pero la suya, que se robó todas, bueno no todas, pero casi todas, las tierras de su baraja. Nos suele gustar quejarnos de que hemos sido unlucky pero se nos olvida reconocer las veces en que nuestros rivales han sido claramente mirados por un tuerto.

 

''He ganado dos rondas, no está mal, todavía hago día dos en este GP. Solo he hecho día 2 en un GP y me frustra mucho eso. Y tras el día tan intenso que tuve ayer, pues estaría estupendo tener esta pequeña victoria.'' Célebres últimas palabras.

 

Me siento a jugar la siguiente ronda. Y seguro que no sois capaces de adivinar la baraja que me tocó. ¿Mono Black decís? Naaah, era UW Control. Contra un señor belga conocido, bueno algo conocido, no sé cuánto. Yo le conocía. Os dejo adivinar el resultado.

 

La siguiente ronda fue la clave de todo. Estaba hasta las narices de jugar contra dos barajas. Que encima una me apalizaba todo el rato y la otra era apalizada por mí. Solo quería cambiar.

Y mis rezos fueron escuchados.

Me siento a jugar contra un danés con cara de serio pero que resultó ser super divertido. Me dice que si even or odds, que viene a ser par o impar en inglés. Nunca en mi vida me acuerdo de cuál es cuál, porque even me suena a impar y no soy capaz de acordarme de que no es así. Y a mi siempre me gusta decir impar en estas cosas. Pues claro, dije even, y salió un 9. Castigado por no atender en clase el día que explicaron esto.

Encima va mi rival y me hace turno 1 Stonecoil Serpent. Esa carta tiene protección contra mi deck entero, cuanta injusticia. Pero no me puedo quejar, ya que logré robar la segunda y tercera partida gracias al banquillo lleno de cartas monocolor que jugaba.

De golpe estaba 5-2. Tenía que ganar una más para hacer día 2. No era en el PT, pero oye, me contentaría muchísimo con esto. Aunque después viniese un 0-5.

 

Aparte: me acabo de levantar al baño del avión, 8:28 am, y me he dado cuenta de que llevaba la camisa mal abrochada. Parece que vestirse a las 5:00 am a oscuras no es tan sencillo.

 

Mi rival para el win and in de día 2 sería un señor muy alto. Pero muchísimo. 2,04 m me dijo que medía. Amadeo su nombre. Me ganó el dado y ¿adivináis lo que jugaba? UR Ensoul. Al menos tuvo la decencia de salir con una galleta y no con la serpiente de marras. Aún así me pasó por encima el game 1. Yo logré ganar el game 2. Y como esto es una web sobre Magic, os voy a contrar la tercera partida.

 

Amadeo se da mulligan a 5. Y hace keep con bastante seguridad. Yo me doy mulligan a 5 también y veo una mano de:

 

 

Me la pienso mucho. Si me hace turno 1 Stonecoil Serpent, turno 2 Ensoul Artifact me muero. No tengo interacción hasta turno 3 y encima me voy a estar picando vidas con la Mana Confluence. No lo veo nada claro. Pero nada.

Y me la tiro. Porque de verdad que creo que esa mano podía salir fatal.

Mi mano de 4 es buena, dos tierras, Sylvan CaryatidFatal Push.

A ver qué pasa.

Land, go. sorpresa. Robo dispute, tierra vas.

Land, go. Otra vez.

Pasamos un par de turnos así y de golpe me juega un Bomat Courier. Le pone tijeras y me enchufa. No recuerdo bien la situación, pero sé que tuve que esperar a mi turno para tirar el Fatal Push, y pude protegerme de su Stubborn Denial con mi dispute. Menos mal.

La partida era un poco ridícula, ambos pillados de recursos. Se va alargando un poco el tema y me juega dos Stonecoil Serpent de 4. Yo me robo la cuarta tierra, que junto a la Sylvan Caryatid desbloquea los dos Bring to Light que tengo en mano. Estoy a 6 vidas, bajo a 4 con la tierra. Tengo que elegir. Tiene una Mutavault, así que si tiro el BtL a un removal, aunque sea Infernal Reckoning, me voy a morir. Solo me queda hacer Supreme Verdict y rezar porque no robe nada.

Tiro el Supreme Verdicty me quedo a 4 tierras, con Siege Rhino y BtL en mano. Él roba y piensa mucho, pero mucho. Me ataca con la muta y me baja a dos vidas. Juega Stonecoil Serpentde 2.

Robo, es un Enter the God-Eternals. Qué bien, otra carta injugable. Juego el Siege Rhino y me subo a 5 vidas. A rezar.

Me ataca con la Stonecoil Serpent, me baja a 3 y juega Hope of Ghirapur.

Es mi momento, todo el karma acumulado de ayer tiene que venirme ahora, necesito una tierra y le juego el Enter the God-Eternals al Hope of Ghirapur, pongo blocker para la Stonecoil Serpent y cierro en dos turnos con el BtL y 8 de power en mesa.

Robo.

Es una tierra.

Es una Blooming Marsh que entra girada.

Me morí.

 

La verdad es que fue una partida realmente épica, pero me quedé corto. Quizá me tenía que haber quedado esa mano de 5, quizá tenía que haber secuenciado diferente en las otras partidas. Muchas preguntas. Pero solo una respuesta, no había día 2 para mí.

 

Cuando salí del pabellón y me senté en el tranvía me entró un bajón tremendo, de estos que se merecen que escribas un artículo de 4000 palabras sobre ello.

Ha sido un fin de semana muy jodido para mí. Normalmente cuando voy a un torneo y me estampo, vamos, todo el rato, encuentro el regocijo en las victorias de mis compañeros. Si este fin de semana no hubiera habido nota alguna de por medio, estaría super feliz de haber visto a Jota hacer 14-0, a Dani M y a Joy quedar super arriba en el PT y a Castro hacer Top 8 en el GP. Sería feliz con eso, porque así funciona la vida, te alegras cuando a tus amigos les va bien.

Pero no este fin de semana. Este suspenso ha significado demasiado para mí. Es un golpe muy duro. Y sinceramente, necesitaba ese día 2 para animarme un poco. Necesitaba una pequeña victoria que me sirviese de ancla para decir, oye al menos te llevas esto. Pero no fue así.

Y todo esto es solo hasta el sábado. Y sería feo por mi parte no contaros qué pasó el domingo, ya sabéis, por completitud.

 

 

Cambio de suerte

El domingo decidí ir con mi amigo Kike a Gante. Para quien no lo sepa, en esta ciudad es donde hice mi Erasmus, que, aunque acabase fatal, tengo recuerdos muy bonitos de ese tiempo y de la ciudad.

Y hay algo muy concreto que me encanta. Y es una hamburguesería. Se llama Tasty World y es mi hamburguesería preferida en el mundo. Cuando en septiembre jugamos el GP de Gante no pude ir y me dio mucha rabia. Pero este domingo era mi momento. Me iba a poner hasta arriba.

O eso pensaba.

Cuando llegamos a la puerta de la hamburguesería, estaba cerrada. Cómo no.

Os juro que tengo sueños húmedos con este sitio y que estuviese cerrado el día que más necesitaba algo que me animase fue un bajón total.

No pasa nada, vayamos a un argentino que dice tener la mejor carne de la ciudad y que llevo años queriendo probar.

 

Cerrado.

 

NO ME LO PUEDO CREER.

 

Vale, es ok. Vamos al Amadeus (buffet de costillas que está de lujo), que es un valor seguro.

Cierra a las 14:00, son las 13:40.

Amos, no me jodas.

 

Pero, aquí se acaba la mala suerte.

Estábamos en la puerta del sitio, buscando dónde ir a comer, y de pronto nos dijo el camarero que entrásemos, que estábamos a tiempo. Milagro bendito.

Tras ponernos hasta arriba de costillas y patata asada el mundo se veía más alegre, más feliz.

Estaba decidido a remontar y no dejar que un mal fin de semana me arruinase la vida.

Saltemos a la noche, cuando estando ya en casa de mi colega nos enteramos de que había habido un ataque terrorista en Gante, apenas unos minutos después de que cogiésemos el tren de vuelta. Uf, por un pelo.

 

Y ahora en el avión, bueno técnicamente estoy terminando desde el metro, pero eso no lo podéis saber, me ha tocado el asiento de emergencia, extra espacio para las piernas. Parece que mi suerte empieza a cambiar.

 

 

Final

No tengo ninguna moraleja que daros, no hay una gran lección de vida en mis palabras. Simplemente quería desahogarme, gritar al mundo que estoy triste y enfadado por este fin de semana. Pero eso es todo, han sido unos días malos, sinceramente nefastos. Pero podría haber sido peor. Me podría haber tocado el atentado. Me podría haber infectado de algo. O simplemente mi móvil se habría podido reventar contra un coche. Sorry, Pokero.

Siempre habrá malos momentos, y tenemos todo el derecho del mundo a que nos hundan, porque no es fácil afrontar algunas situaciones. Yo tengo la tremenda suerte de tener un círculo de amigos y familiares y un grupo de terapia que me apoyan y ayudan. Hay quien no tiene esas oportunidades. ¿Estoy jodido? Sí, para qué mentir. Pero sé que remontaré, porque de eso va la vida, de seguir adelante con los medios a tu alcance y de hacer cuanto puedas para devolver cada revés que te da la vida.

 

Muchas gracias por leer mis lloros, nos vemos a la próxima con algo más alegre, o no, quién sabe.

 

Adrián Álvarez

@jenara19

 

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