Demo

Take a break

 

Take a break

You know I have to get my plan through Congress

Run away with us for the summer

Let's go upstate

I'll lose my job if we don't get this plan through Congress

We'll all go stay with our father

 

There's a lake I know

I know I'll miss your face

In a nearby park

Screw your courage to the sticking place

You and I can go

Eliza's right

 

Take a break

Take a break and get away

Run away with us for the summer

Let's go upstate

Where we can stay

We can all go stay with our father

Take a Break – Lin-Manuel Miranda

  

Magic es el mejor juego que existe. Esto no hace falta que lo explique.

Planteemos un pequeño acertijo:

¿Qué ocurre cuando juntas el mejor juego de todos los tiempos con mucho tiempo libre y una personalidad con tendencia a la adicción?

 

Obsesión. Incapacidad de parar. Abandonamiento del resto de hobbys y responsabilidades. Tristeza. Euforia. Frustración.

 

Es muy complicado escribir esto, no solo por lo personal del tema, sino porque ni yo mismo tengo claro cómo funciona nada de lo que digo.

 

Desde siempre he sido de jugar a muerte al juego con el que estuviese en ese momento, Call of Duty, League of Legends, Urban Rivals, O-Game… Me encanta la idea de jugar y mejorar poco a poco, aprender más y más y hundirme en la profundidad estratégica y técnica del reto que plantea dicho juego.

Y no hay juego más completo, profundo ni divertido que Magic: the Gathering.

Desde que retomé el juego en 2015 (lo conocía del cole, pero nunca me lo había tomado en serio ni nada) no he podido dejar de pensar en Magic todo el día. No tenía mi primera baraja aún y ya me había visto el PT más reciente media docena de veces. Me encantaba ir a jugar los FNM y era fantástico porque era un juego que me sacaba de casa y me hacía socializar, no como el LoL ese que tanto odiaba mi madre.

Pero, ¿qué pasaba el resto del tiempo que no eran esas horas del viernes? Pues que estaba en casa leyendo artículos, viendo vídeos de antiguos ProTours y mundiales, aprendiendo, absorbiendo toda la info que podía.

Luego vino Magic Online. Y se lió.

 

Scrap that.

 

No quiero contar la típica historia de adicción y de cómo estar obsesionado con este fantasioso juego de cartas me ha arruinado la vida, porque no es así. Sí que estoy adicto a Magic, sin ninguna duda de ello la verdad, pero tampoco es que me molestase hasta que llegó la Covid-19 y se acabó el juego competitivo físico.

Esto sí ha sido un problema, uno gordo.

Las primeras semanas de la cuarentena, hace ya 15 o 20 años, me pasaba las horas frenéticamente jugando en MTGO. Además, WotC tuvo el detalle de poner PTQs cada día y ahí estaba yo dándole a todos. El fuego, las ganas de competir y jugar seguían iguales, porque pensaba(mos) que esto era algo temporal y que en un par de meses como mucho estaríamos de vuelta a lo de siempre.

Ya sabéis que no fue así.

Entonces desapareció el juego físico, así que desapareció lo que más me gustaba de Magic, competir, preparar torneos, descifrar metajuegos…

(Al que me diga que todo eso sigue existiendo a través del Arena, pues nada, me alegro genuinamente de que sea así para ti.)

Si yo fuera una persona más sabia, habría hecho como el señor Íñigo Vallejo (y muchos otros) y habría dejado de jugar y me habría pasado a otras cosas o a Commandear. Pero claro, para eso yo debería tener dos dedos de frente.

Así que lo que hice y he hecho durante estos meses ha sido lo de siempre, jugar. Y jugar mucho. Pero sin objetivo, sin una guía ni un plan. Poco a poco jugar dejó de ser una actividad divertida y excitante y pasó a ser algo que hacía por pura rutina y costumbre. Simplemente tenía un rato libre y abría MTGO y a darle a algo. Varías formatos, a veces hasta juegas al Arena, pero nunca paras. Y así día tras día. Tardes enteras que pasan en un parpadeo porque has estado jugando nonstop, y cuando te paras a pensar por qué, te das cuenta de que simplemente querías que las horas volasen lo más rápido posible y que llegase el día siguiente.

Luego estaba esto, Show&Tell MTG, así que cómo iba a dejar de jugar si tengo la responsabilidad de crear contenido y para ello tengo que estar encima de todo. La excusa perfecta para nunca parar.

La verdadera diferencia entre ahora y 2019 no es que juegue más o que le dedique más horas a Magic, es que lo hago de forma distinta y, por encima de todo, que no lo disfruto. Antes leía artículos, seguía el juego competitivo y tenía ideas, objetivos y sueños.

Ahora simplemente juego como un bot que está programado para hacer la misma tarea una y otra y otra vez. No tiene gracia, pero sigo haciéndolo.

 

No sé si estas palabras terriblemente estructuradas y que simplemente salen de mi cabeza sin orden ni concierto estarán resonando con alguien. Pero es algo a lo que llevo mucho tiempo dándole vueltas y ha llegado el momento de hacer algo al respecto.

 

Take a break.

 

Voy a hacer lo único razonable, que es dejar de jugar un tiempo, parar de consumir podcasts, vídeos y artículos de Magic como mi principal fuente de entretenimiento. En definitiva, descansar y desconectar un tiempo del juego.

Durante mucho tiempo he visto a muchísima gente, cercana y lejana, hacer esto mismo y no lo entendía. ¿Quién querría dejar de jugar al mejor juego de la historia?. Total nonsense.

Pero supongo que a todo cerdo le llega su San Martín, y por fin me ha tocado. He agotado y quemado tanto todas y cada una de las formas de relacionarme con este juego que ha desaparecido todo rastro de divertimento o felicidad que antes asociaba a él.

Es más, estoy escribiendo este post y no grabando algún vídeo o contándoos una guía de una baraja porque ya soy incapaz de hacer nada más dedicado a Magic. Necesito un parón total y completo, así que os ha tocado leer estos desvaríos de una mente agotada y exhausta.

 

Volveré algún día, igual es en dos semanas o en dos meses, no tengo ni idea, igual espero a que vuelva el juego competitivo o igual sale MH2 y no puedo resistirme a draftearlo. Yo qué sé, no veo el futuro.

 

Gracias por leer esta historia sin pies ni cabeza y si alguien está en una situación parecida a la mía que sepa que se puede parar, se puede cambiar, se puede salir.

 

I’ll be back.

 

Jenara

@jenara19