Demo

¿Y si vendo mis cartas?

¡Buenas a todos! Este es mi primer artículo para Show And Tel MTG, y de hecho mi primer artículo en muchísimo tiempo. Llevo año y medio viviendo en el Reino Unido, y durante este tiempo, he tenido los cartones muy aparcado. Todo el que ha estado en una situación similar, y ha dejado de jugar tanto, ha soportado la misma tentación que yo. Y de ahí el título de mi primer artículo. 

Hace un par de años, mi vida me permitía estar mucho más atento al juego, y aunque al vivir en Bilbao, mi capacidad para entrar en el grindeo de PPTQs ha sido algo limitada. Aun así, siempre he estado bastante contento con mi nivel de juego, y he disfrutado mucho de jugar por mi zona. Me he acercado a torneos por todo el norte, he bajado asiduamente a Madrid, e incluso alguna escapadita a Sevilla. 

Mi carrera como jugador no ha sido brillante, pero he amasado una colección de cartas bastante interesante, y siendo un forofo del foil, mi pool asciende a un valor bastante elevado. Es más, en ocasiones me da hasta miedo hacer números (y esto no es ni mucho menos por presumir). Cuando dejas de jugar una temporada, empiezas a plantearte, si merece la pena tener tanto dinero cogiendo polvo en un cajón. Las mismas preguntas siguen surgiendo una y otra vez… ¿Cómo he llegado a juntar todas esas cartas? ¿Tiene sentido no aprovechar todo ese dinero? ¿Voy a volver a jugar cuando tenga más tiempo?

 

 

Y cuidado, porque esta es la pregunta más importante: ¿Voy a volver a jugar estas cartas? Absolutamente todo el mundo pasa por aquí, y a mí nunca me había pasado hasta ahora, por lo cual tuve que darle bastantes vueltas. Ahora mismo tengo un trabajo estable, compañeros de piso divertidos, y bastante vida personal en la ciudad más grande de Europa, y sinceramente, no veía cómo iba a sacar tiempo para jugar un poquito a esto del cartón. Y debo admitirlo, a pesar de que mi frase favorita es Este juego no se puede dejar, estuve bastante cerca de vender mis cartas.

Y mientras estaba en esta encrucijada, peleándome con mi proyecto de fin de master y las primeras semanas de trabajo, cierto amigo mi mandó un mensaje, pidiéndome ayuda para editar en cierta web que a todos os encanta. Y lo primero que hice después de acabar por fin con el master fue entrar a Show And Tell como editor web. Ya han pasado más de tres meses desde entonces, y evidentemente, esto ha vuelto a cambiar las cosas. He leído muchísimos artículos de los escritores españoles con mucho talento, he compartido muchísimas horas de Magic, y evidentemente me he reenganchado. No ha hecho falta que juegue un solo torneo, simplemente con exponerme de nuevo al juego, me ha bastado para quitarme las dudas. Tras este mágico reencuentro, un par de comentarios bastaron para convencerme de cogerme un par de días libres e irme al GP Madrid. 

Y este fin de semana en Madrid fue lo que me terminó de convencer. Un par de semanas de testeo por Skype con playmobil fueron toda mi preparación de estándar en dos años, y ni corto ni perezoso cogí la UW Flash que me prestó un amigo de Bilbao (Gracias, Javi) y me jugué las nueve rondas sin pasar por un solo bye (mis puntos de temporada en se momento eran 45). Empecé bastante bien, con un resultado de 4-1, pero tras enfrentarme a un par de jugadores muy experimentados, mi falta de práctica salió a la luz, y el día dos se me escapó con un 5-4. La verdad es que este era justamente el resultado que anticipaba, y no me fui sin ningún tipo de enfado, sino más bien con muchas ganas de seguir jugando. 

Desde entonces, he intentado escaparme a algún torneíto cuando he vuelto a Bilbao, y aunque os resultados ya no son lo que eran, he disfrutado cada minuto pues este es el mejor juego de cartas de la historia. Pero lo mejor ha sido volver a ver a todos mis amigos, compartir cada victoria y derrota con ellos, cada momento épico, y cada falta de suerte o experiencia que nos han llevado al resultado final de cada torneo. Y por supuesto, todas esas cañas que han caído al acabar éstos. 

Por eso este articulo solo tiene un mensaje: No vendáis vuestras cartas, a menos que sea vuestra única opción, ya que mientras tengáis un solo amigo que sigue jugando, nunca seréis capaces de dejarlo de verdad. Mi regreso se lo podría achacar a todos los jugadores de Show And Tell, o a todos mis amigos de Bilbao, pero solo sería poco honesto conmigo mismo, ya que soy el único responsable. Y a pesar de que no me considero normal en casi ningún aspecto de mi vida, en esto estoy bastante seguro que no soy ni mucho menos el único: todos compartimos un hueco en el corazón para este juego, y dejarlo es prácticamente imposible. 

 

 

Desafortunadamente, casi ninguno de los que estáis leyendo esto estáis en la situación de dudas respecto al juego de la que he hablado hasta ahora. Por ello me gustaría daros un poco más en lo que pensar, pero antes de pasar a ello, si me gustaría que pensarais en ese amigo que casi no juega, porque él si que puede pasar por aquí, y acabar vendiendo sus cartas para tener que comprarlas mucho más caras dentro de un año. Dedicad a este amigo unos minutos, pegadle un toque e invitadle a tomar una caña, café o refresco, y contadle esas historias de torneo que tantos buenos recuerdos os traen, porque basta con eso para que alguien no cometa este grave error.

Y ahora voy a hablaros de lo que he aprendido en este reencuentro con las Magic. He aprendido el tipo de jugador que soy. Esto parece una tontería, pero todos tenemos nuestras preferencias en este juego, y esto mejora nuestro nivel mucho más de lo que parece a simple vista. Todos nos sentimos más cómodos jugando una u otra baraja, y esto tiene mucho que ver con el número de errores que cometemos. 

Muchos diréis que ya sabéis el tipo de baraja que os gusta jugar, ya sean las islas, las chispas o los combos. Pero averiguar el tipo de jugador que eres no es tan sencillo. Hablando desde mi propia experiencia, siempre he sido un poco culo inquiero en lo que se refiere a los mazos que enfundo, y mis mazos favoritos parecen no tener nada en común. He sido un jugador asiduo de Scapeshift, siempre me he sentido confiado con Birthing PodCollected Company, y todo el que me haya visto jugar sabe que, si salgo de Delver en turno 1, no se me quita la sonrisa por el resto de la ronda. Tambien he jugado muchísima Twin, Grixis Reanimator (sin Borborigmos de esos) y Pyromancer Ascension en todas sus variantes. 

A simple vista, parecen un montón de barajas buenas, y ya está. Esto es cierto en parte, ya que la manera de encarar la partida es totalmente diferente, pero si que tienen un punto en común: Ellas marcan el tempo de la partida. Prácticamente todas estas barajas tienen la capacidad de marcar el ritmo del game con solo un par de jugadas. Algunas como Delver o CoCo requieren que empieces fuertes los primeros tres turnos, y después tu oponente es quien tiene que impedir que esta ventaja inicial la sentencie. En el resto de casos, es un poco diferente, ya que no hay jugadas tempraneras desequilibrantes, pero tu oponente sabe desde el minuto cero que, si no acaba la partida pronto, un solo turno es suficiente para que tú le ganes con tu combo. Esto coloca al rival en esa misma situación de presión, y tú eres quien puede tomar las decisiones de manera calmada e informada. 

 

 

Y aquí es donde brilla mi estilo de juego, en estas decisiones calmadas, cuyas consecuencias puedes anticipar si eres capaz de leer a un rival que normalmente estará un poco nervioso. Hasta aquí, todo parece muy fácil, y probablemente más de uno piense ‘Claro, es mucho más fácil jugar contra un oponente que está contra la pared’. Sin embargo, la clave para disfrutar de las partidas en las que tus jugadas marcan el tempo, es que debes saber perder, y evitar ser tú el que se ponga nervioso, porque una decisión incorrecta, te pone a ti a la defensiva; y la pérdida de un turno es fácilmente causa de perder la partida. 

En mi caso, siempre he sido un jugador perfeccionista, pero poco competitivo, es decir, que suelo ser más destructivo por mis cantadas que por mi resultado en torneo, y por regla general, no me enervo al perder. Esto ayuda mucho a mantener la calma, y si no fuese por ello, no creo que hubiese conseguido un buen resultado en prácticamente ningún torneo. Además, esto siempre me ha privado de jugar barajas poco interactivas, porque si no interactúas con el oponente, no tienes herramientas para mantenerte en esta posición dominante del ritmo de partida. Pero bueno, debo reconocer que en Legacy y Vintage siempre acabo jugando versiones de UR Delver centradas en quemar las cejas del oponente… (por no poseer la manabase del formato, mayormente)

Pero también he aprendido a reconocer a otros tipos de jugadores, y para cerrar el articulo me gustaría invitaros a completar esta lista de estilos de juego, y analizarla para ver si reconocéis a alguien que siga los patrones:

  • Tempo Player: Jugador que tiende a jugar barajas que marcan el ritmo de la partida, y disfrutan de esos games largos contra barajas de un estilo similar. Casi siempre vendrán contándote alguna sucesión de jugadas en una parida que ha sido una locura para ellos. 
  • Value Player: Este jugador disfruta jugando las mejores cartas posibles, ya sea en variantes de BG con criaturas que son muy buenas por sí mismas o en estrategias que dependen algo más de sinergias, pero que siguen plagadas de calidad por todas partes.
  • Win or Drop Player: Esto parece un poco más relacionado con la personalidad, pero se trata de ese jugador que ves mucho más comodo jugando la baraja rompe-meta, y le da igual que sea Jeskai Aggro que Tron o Lantern Control. Le encanta sentir que su baraja va a ganar a cada cosa que se le pone delante, y no tiene ningún reparo en que sus oponentes le cojan manía al acabar la ronda.
  • Control Player: Este es ese jugador que disfruta remando la partida, y viendo como el oponente desespera al ver lo cerca que estaba del game hace unos turnos, y lo lejos que está de la victoria ahora mismo. Por algún motivo rara vez te contarán de sus hazañas hasta el final del torneo (suelen estar ocupados desbanquilleando al final de cada ronda, pues tienden a exprimir cada minuto de la misma).
  • Flash Player: Y no tiene nada que ver con la habilidad de destello. Este es el jugador de gana rápido o pierde rápido, pues prefiere disfrutar de un descanso entre rondas. Normalmente jugarán barajas muy agresivas o con algún combo que les permita finiquitar la partida en unos pocos minutos. Suelen ser jugadores con la matemática de combate muy trillada, y que no desperdician ni un segundo (a menudo porque necesitan un café o cigarro entre rondas). 
  • Tech Player: Ese tío al que le encanta jugar la última fantasmada que ha hecho top en el SCG Tour. No es mal jugador, pero como rara vez juega el mismo mazo por más de un FNM, siempre se le escapa alguna interacción. Siempre animado a testear su último descubrimiento, y muy amigo del tendero (porque le libra de todo aquello que éste no guardaba esperanza alguna de vender).

Y hasta aquí el tipo de jugadores entre los que sitúo a todos mis amigos, en base a con qué se sienten cómodos jugando. Por supuesto, estoy seguro de que me he olvidado de muchos otros tipos. Pero ese no era el objetivo del artículo. Esta segunda mitad tiene como única moraleja que debéis ser fieles a lo que os gusta, especialmene en Modern, porque sentirse cómodo jugando es muy relevante para evitar cometer errores, y estos últimos son el mayor causante de derrotas en este juego, por mucho que nos quejemos de que el oponente tenía Through The Breach en turno 3. 

Un saludo a todos, espero que os haya gustado el artículo, y siento no haber podido daros ninguna tech o estrategia para los próximos torneos que encaréis. Prometo mejorar en este aspecto para futuras entradas. Y recordad los dos mensajes del día, no vendáis vuestras cartas, y jugad cómodos, que al fin y al cabo, esto no deja de ser un juego. Un saludo,

Gonzalo Perez

@djkoal