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La Mágica Especulación del Cartón

Tema polémico donde los haya a día de hoy en Magic. Todos tenemos una opinión al respecto. Por suerte, todas se pueden agrupar en dos grandes líneas: la gente que practica y ve con buenos ojos la especulación; y los detractores de esta, cada vez más extendida, actividad. En definitiva nada nuevo.

Y es que parece que en Magic cualquiera puede sacarse un sobresueldo con la compra-venta de cartas. Todos conocemos a alguien que compró treinta copias de Torrential Gearhulk cuando salieron y los ha vendido ahora por el doble. O hemos visto o leído sobre jugadores que han tweeteado sobre los grandes beneficios obtenidos con los playset almacenados de la carta de moda. Y mientras tanto los precios de algunas cartas suben mágicamente.

Si se tratara de un contexto ajeno a MTG, podríamos hasta pensar que aquí hay gato encerrado, y que todo este aparente dinero fácil y rápido que podemos conseguir con las cartas no es más que un timo que apenas llegamos a vislumbrar. Pero no lo es. Aquí no hay un trilero de por medio. Y lo cierto es que dedicando tiempo a la compra-venta de cartas podemos hacer dinero de verdad.

¿A qué esperamos pues para hacernos ricos todos? Vamos a vivir de comprar y revender cartas al resto de jugadores. A muchos hasta los vemos los fines de semana en el torneo o PPTQ de turno, así que podemos ofrecer hasta entrega en mano.

Aunque si todos los participantes del mencionado PPTQ han comprado la misma carta con la intención de venderla a los demás, a lo mejor faltan compradores y sobran vendedores. Pero bueno, por suerte no todo el mundo tiene el mismo poder adquisitivo, y no todos pueden hacer esto ¿no? Así que siempre podré vender las cartas a alguien antes o después y sacarme un dinero, porque los precios siguen subiendo mágicamente.

Syndicate Trafficker ©Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Toni Foti. 

A lo mejor no nos hemos parado a pensar qué pasaría si ese grupo de jugadores-compradores va disminuyendo cada día más, pues se han sumado al carro de los jugadores-vendedores. O a lo mejor hacemos esto de forma tan automática que no nos hemos parado a pensar siquiera si estamos impidiendo que alguien se una a nuestro hobby favorito.

Reflexionar sobre las consecuencias de esta actividad ha sido lo que me ha llevado a escribir hoy sobre Magic, pero sin hablar de ninguna carta ni ningún mazo concreto.

 

¿Es la especulación un problema real?

Aparentemente no parece algo muy dañino. No es nada ilegal ni nada por el estilo. Invierto un dinero que tengo en algo a lo que creo que voy a poder sacarle un beneficio. Estoy en mi derecho de invertir en lo que yo quiera y en arriesgarme a rentabilizar mis ahorros como me plazca. Mucha gente hace eso en otros muchos ámbitos a diario y lo vemos como algo habitual (aunque eso no quita para que en ocasiones algunas actividades del estilo conlleven una dudosa moralidad).

Y la fluctuación de los precios de Magic podría ser medianamente equiparable a la de esos otros ámbitos. Una carta se pone de moda y es más demandada temporalmente. Un determinado idioma se cotiza más en unas zonas del mundo que en otras por resultar más exótico a nivel de coleccionismo. O una carta foil vale mucho más que su versión regular. Hasta aquí diría que todo parece atender a razonamientos más o menos lógicos.

Quizá uno de los problemas empieza a venir cuando pensamos que invertir en cartas siempre va a ser rentable porque siempre van a valer más, independientemente de lo que pase con ellas. Esto se puede apreciar especialmente cuando hablamos de formatos eternal como Modern o Legacy. En estos formatos la lógica parece atender más a la de la burbuja inmobiliaria que tanto hemos sufrido y sufrimos en nuestro país. Invierte en el ladrillo, que siempre renta. El ejemplo se vuelve especialmente idóneo cuando veo a jugadores revender cartas a otros al momento de comprarlas y sin haberlas recibido siquiera. Es como vender un piso que aún no se ha construido a un par de kilos más que su precio inicial. Y así sucesivamente.

Pero incluso en este símil de mercados hay una gran diferencia: una casa es una necesidad básica y necesaria. Todos necesitamos una, entre otras cosas para poder guardar nuestras maravillosas colecciones de cartas. Pero Magic no es un bien básico. Se comercia con las piezas de un juego, pero si alguien no puede acceder a ellas jugará a otra cosa. Si vemos Magic como el juego que es, cualquier comparación con otros contextos de cara a justificar algunos precios parece desafortunada.

Gray Merchant of Asphodel ©Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Robbie Trevino. 

Y no por esto quiero obviar una verdad sobre este hobby: Magic ha sido, es y será un hobby caro. Sus vertientes de juego competitivo (incluso profesional) y coleccionismo son parte de la causa. Hay muchos públicos diferentes y todos ellos quieren tener las limitadas cartas. Pero colaborar o participar en la injustificada inflación de los precios, ya de por sí altos, no parece que pueda beneficiar a la comunidad en ningún aspecto, sino todo lo contrario. 

Un elevado precio de las cartas no solo quita a personas de empezar en este mundillo, sino que también condiciona a muchos jugadores ya iniciados. Si uno tiene un determinado presupuesto para dedicarle a su juego favorito, y este presupuesto cada vez da para menos, ese jugador tendrá que decantarse por el mazo más barato. En formatos “más baratos” como Standard, tendrá que conformarse con escoger un deck con el que jugar toda la temporada, y no plantearse jugar otras posibilidades. Y en el peor de los casos puede decantarse por no aspirar a jugar nunca determinados formatos; o incluso a abandonar Magic.

Desde el momento en que algunos jugadores tienen más difícil acceder a cartas por la actividad económica de otros jugadores (personas con las que puede que jueguen cada fin de semana en su tienda habitual) creo que la especulación supone un grave problema para la comunidad. La paradoja se vuelve aún más sangrante cuando los especuladores ni siquiera son jugadores, ya sea porque lo fueron en su momento o porque sus pasatiempos sean otros, pero saben que en éste, con esta actividad, se puede hacer dinero. Llegamos al absurdo de que, a día de hoy, hay jugadores que tienen que pagar más por sus cartas a causa de gente ajena al juego.

Aquí habría que empezar a distinguir entre tiendas, vendedores profesionales y jugadores dedicados cada vez más a la compra-venta como faceta principal del juego. Y es este grupo en auge el que me parece especialmente preocupante. Demasiados jugadores (y otros que no lo son) parecen querer dar “pelotazos” cada semana con Magic. Pero prefiero dejar este tema para el punto siguiente y centrarme en la actividad en sí.

 

Hedonist's Trove ©Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Peter Mohrbacher. 

Entre los argumentos de los jugadores-especuladores que defienden esta actitud, los que más suelo escuchar son: “porque yo compre diez playsets de tal carta no hago que suban los precios” o “si lo hago es porque así me saco un dinero con el que cuento todos los meses”. Tengo que decir que me parecen más excusas que argumentos. Quizá porque cuesta encontrarlos más allá del lucro personal a costa de otros, lo que denota una actitud bastante egoísta dentro de la comunidad.

En el primer caso, es posible que tú individualmente no repercutas en el precio internacional de las cartas con tus veinte o treinta copias de más. ¿Pero si todos los jugadores que conoces y que sueles ver en los torneos hacen lo mismo? Para poner un ejemplo práctico, si todos los miembros de Show&Tell (que sí, somos unos cuantos) compramos veinte copias de Torrential Gearhulk hoy, acabaríamos con la gran mayoría de las copias disponibles en MKM ahora mismo. Tras lo cual podríamos poner a la venta todos los que hemos comprado con un incremento del 30-40%. ¿Estamos afectando al precio? Sin duda. ¿Se beneficia la comunidad? Para nada.

Luego esta respuesta no indica sino un doble filtro de cara a justificar nuestros actos. Si lo hago yo no pasa nada, pero si lo hacen los demás claro. O si lo hago yo no pasa nada, porque alguien lo hace más, como Star City Games y sus supuestos y polémicos buyouts. Una hipocresía absoluta, ya que con tus actos indicas que si pudieras harías lo mismo que los demás. Simplemente otros tienen más poder adquisitivo que tú para ello, al igual que otros que tienen uno menor no se plantean arriesgar nada especulando.

La segunda respuesta parece algo más razonable a primera vista. La situación económica que vivimos no es ni mucho menos ideal, y la compra-venta de cartas es una fuente de ingresos adicional. Pero no debemos olvidar que la situación económica es mala para todos. ¿O es que los jugadores que compran cartas son todos gente a la que le sobra el dinero? ¿Sólo los que compran y revenden tienen bajos salarios y son víctimas de la crisis económica? Si tienes dinero que arriesgar y con el que especular no parece que la situación sea esa, sino incluso la contraria. Y aunque así fuera, ¿como mi situación es mala hago que la de los demás sea peor para mejorar la mía? Una perversa lógica que no es innata de Magic desgraciadamente, sino que está bastante extendida en el mundo.

 

¿A dónde quiero llegar con todo esto? Porque algunos ya estaréis pensando que estoy divagando demasiado con ejemplos bastante específicos, que no lo niego. ¿Merece la pena especular, con el daño que conlleva al juego, por sacarse unos euros de más al mes? 

Porque la situación adquiere en mi opinión un cariz bastante surrealista cuando la propia especulación se convierte en contenido a compartir. Y no precisamente como denuncia, sino todo lo contrario. Cuando veo comentarios, tweets y vídeos de determinados jugadores vanagloriando sus propias “finanzas” del Magic siempre echo en falta más respuestas que recriminen algunas actitudes. Porque al final son los jugadores y el juego los principales damnificados por estas actividades, a costa de beneficios estrictamente individuales.

Y ya sé que la situación personal y económica de cada uno es un mundo, y por eso no creo que se pueda generalizar en todos los casos. Y una carta no está cara únicamente porque se especule con ella, porque como ya he mencionado antes hay varios factores que influyen en ello, además del hecho de que, ya de por sí, como ya he dicho Magic es un hobby caro.

Me gustaría creer en la utopía de que en cualquier partida competitiva de Magic solo interviniera la estrategia y la destreza de cada uno, y no el poder adquisitivo de los contendientes. Pero sé que es algo utópico porque, especulación aparte, siempre será difícil que todos los jugadores puedan acceder a todo el pool de un formato, especialmente de uno competitivo.

Aun así, la especulación no hace sino alejarnos de esta utopía que considero que casi todo jugador razonable ve con buenos ojos. Y si no se contribuyera a que los precios aumentaran de forma tan desproporcionada quizá podríamos, al menos, conseguir que todos los jugadores pudieran plantearse varios mazos por temporada, y no solo uno por falta de presupuesto.

 

¿Quién es un especulador?

Tengo un Kozilek, Butcher of Truth de Rise of the Eldrazi foil y en ruso. No he conseguido venderlo por un precio que me parezca adecuado, así que lo tengo en el álbum (sí, todavía hay románticos con álbum de cambio) esperando a un comprador interesado. ¿Soy un especulador?

Creo que con todo lo dicho antes queda claro que no. Criticar la especulación no significa todo gratis o vamos a vender todo por debajo de su coste. Magic es un negocio. Y tanto las tiendas como los jugadores pueden vender sus cartas al precio que consideren oportuno, más cuando se trata de cartas con un alto valor de coleccionismo y cuyo valor es muy subjetivo. De hecho a todos nos sobran cartas de las que tenemos mil copias, cartas que nos hemos llevado en torneos, o simplemente algunas de las que nos queremos deshacer. 

Así que no quiero que nadie confunda las palabras de este artículo de opinión (recalco, de opinión) y piense que estoy demonizando herramientas de compra-venta como Magic Card Market. Para nada. De hecho creo que es muy útil que todos los jugadores puedan vender y comprar libremente sus cartas. Antes podías tener muchas cartas de sobra, y si en tu ciudad nadie las quería, solo podías intentar deshacerte de ellas o cambiarlas por otras en Grand Prix o eventos del estilo. Sin duda Internet, y portales como MKM han cambiado esto.

Como los poderes, las herramientas como esta también conllevan una gran responsabilidad. Porque uno las puede usar sabiamente, y esto no significa que no hagas dinero con ellas. Pero sobrepasando los límites de lo que sería un buen uso se pueden llegar a dar las situaciones que todos hemos escuchado alguna vez. Cancelar pedidos porque considero que puedo sacar más que el precio que ofertaba, hacer pedidos de cartas minutos antes de actualizaciones de la Banned and Restricted List y pretender cancelarlos después si el anuncio no me es favorable, o especular con cada carta que sale en el streaming del Pro Tour son algunos ejemplos.

 

Trading Post ©Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Adam Paquette.

Tocando este tema precisamente llegamos al tema de tiendas y vendedores profesionales. Si éstos viven de ello, ¿tienen licencia para especular? Primero me gustaría diferenciar a las tiendas físicas de los vendedores profesionales sin ningún tipo de local físico, porque su relación con la comunidad es muy diferente. 

La mayoría de los jugadores de Magic frecuentamos las tiendas físicas. Los que vivimos en ciudades grandes tenemos la suerte de poder escoger a cual de todas ir. Otros tienen que conformarse con el par de pequeñas tiendas de su ciudad para disfrutar del juego y juntarse con otros jugadores. Por tanto las tiendas cumplen una función social muy importante. Reúnen a jugadores de todo tipo ofreciéndoles un lugar dónde jugar y pasar la tarde.

Aunque parece mentira que haya que decirlo, esto se paga. La luz no es gratis, y los locales tampoco. Ese espacio, en cualquier otro tipo de negocio, estaría disponible para ofrecer más productos. Pero en un local de Magic y juegos hay que destinar una gran parte a los jugadores, a los que no se cobra por estar allí reunidos además.

Queremos que nuestra tienda favorita esté abierta en fin de semana y días festivos para ir a jugar. Así que necesitamos también personas que nos atiendan, con sueldo y seguridad social. Y por no hablar de que encima son las tiendas las que organizan la gran mayoría de los eventos competitivos físicos, como presentaciones y torneos que queremos jugar. Y si hacen un streaming gratuito, mejor que mejor. 

Así que aunque la especulación es una actividad de muy dudosa moralidad, las tiendas son las primeras que considero que empiezan a tener una justificación real. Por el simple hecho de que ofrecen un servicio a cambio. Y no uno pequeño precisamente. 

Y con esto tampoco quiero justificar la técnica del buyout por parte de grandes tiendas ni nada por el estilo. Como vendedor profesional tienes una responsabilidad, y hay límites que no se deberían traspasar por el propio futuro del negocio. Jamás justificaré este tipo de técnicas, así como vender por encima del precio recomendado o la cancelación de pedidos si tienes un precio al que ofertas algo.

Tener una tienda tiene sus ventajas a la hora de guardarte cartas para tener stock que ofrecer, pero también tiene obligaciones. Si alguien tiene que llevar un control exhaustivo de las fluctuaciones de los precios de las cartas, ese alguien son las tiendas y los vendedores profesionales, precisamente por este último adjetivo que les caracteriza. Si no estás dispuesto a vender algo a un precio retíralo del stock o no tengas tu tienda online las 24 horas. Pero una tienda no puede andarse con las triquiñuelas mencionadas antes.

 

Los vendedores profesionales a través de Internet no ofrecen ni cumplen con esta condición social. Y sus gastos de mantenimiento son mínimos respecto a las tiendas físicas. Pero para mucha gente es su tienda habitual a la hora de comprar, puesto que no tienen ninguna tienda física en su localidad. Cubren así una demanda que las tiendas físicas muchas veces no pueden abarcar.

Cuando hablamos de vendedores profesionales creo que podemos encontrar de todo tipo. Precisamente el Hall of Fame Willy Edel, hizo alarde de una gran responsabilidad como vendedor permitiendo la devolución del dinero en vale de tienda, para los que hubieran comprado en Bazar de Bagdá las cartas recientemente prohibidas en los días previos. Y esto no se ve todos los días.

¿Especulan los vendedores profesionales? Pues probablemente muchos sí, por no decir casi todos. ¿Es justificable que ellos lo hagan también? No sé qué responder a esto. Mi conciencia de jugador me dice que no; pero yo no soy un vendedor, soy un jugador. Mover y ofertar tales cantidades de cartas a cada vez más jugadores implica abrir mucho material y almacenar muchas cartas, lo que conlleva, al igual que en las tiendas físicas, una especulación innata a su actividad. Me guste o no, puede que la naturaleza de Magic no pueda permanecer desligada totalmente de estas prácticas.

A lo mejor hay demasiadas tiendas y vendedores profesionales. Que también puede ser; sobre todo en el segundo caso. Lo mismo hay demasiada gente explotando la gallina de los huevos de oro, y llegará un momento en que no haya negocio para todos.

 

Conjured Currency ©Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Steve Argyle

Hasta el momento parece que la demanda sigue en aumento (quién sabe por cuánto), y de ahí que surja ese tercer grupo de vendedores no profesionales que compran y revenden a su vecino a dos euros más la carta. -Si cada vez veo que más gente se saca un dinero, no voy a ser yo el único tonto que solo compra y colecciona- pensarán muchos. 

"En la vida me dedico a X profesión. Pero en casa tengo 20 copias de los staples de Standard esperando a que suban." ¿Soy un especulador? Sin duda. Y de los más dañinos si muchos siguen tu ejemplo.

Si todos vendemos, ¿quién compra? ¿El comprador a otro comprador esperando tener un vendedor al final de la cadena? Tal burbuja está condenada a estallar antes o después. Y hasta que eso pase vemos a diario al gran perjudicado del proceso: el que solo quiere su playset para jugar. Ese para el que la faceta principal de Magic sigue siendo jugar por encima de especular, y que como no está pendiente de los precios constantemente, de repente su playset le va a costar un 400% más que hace dos días.

De forma que la gente que contribuye en gran medida a generar esta situación es esa que, básicamente, compra más de lo que necesita. Esto es lo más preocupante de la especulación, precisamente porque podemos ser todos. Todos podríamos hacerlo. Pero qué bueno sería para la comunidad de Magic, y para el mundo en general, que esta actitud disminuyera.

 

¿Hay alguna solución?

¿Hay solución a la avaricia? Pues no parece. Muchas veces las soluciones solo aparecen cuando el negocio inicial de unos se ve afectado por las malas prácticas de otros. Ahí es cuando un mayor intervencionismo puede acudir al rescate. 

¿Le favorece a Wizards esta especulación? Es difícil responder a esto. Diría que no, si con ello se reduce el número de jugadores o éstos empiezan a gastar menos en Magic y más en otras aficiones más baratas. Pero a lo mejor esto no pasa. O a lo mejor esto no está pasando aún.

En lo que yo llevo jugando a Magic he observado varias iniciativas por parte de Wizards de cara a combatir alguna situación así. Recuerdo, por ejemplo, el precio desorbitado que alcanzó Elspeth, Knight-Errant en la etapa final del Standard en el que era legal. El Duel Deck Elspeth vs Tezzeret acabó con el precio al instante.

También hay gente que ve con malos ojos este tipo de iniciativas, por considerar que reducen el valor de su colección. Pero aquí volveríamos a tener que recordar eso que ya he mencionado varias veces en este artículo: Magic también es un juego. Como jugador, a mí me daría exactamente igual que sacaran el mes que viene el Duel Deck Tarmogoyf vs Snapcaster. Mis Tarmogoyf valdrían menos, sí, ¿y qué? Si yo quiero mis cuatro para jugar.

La reedición, y más en un pack cerrado como este, puede ser una herramienta muy poderosa para combatir elevados precios. ¿Por qué no se hace más? Esto da para un largo debate. Y el valor de coleccionismo y otros factores también entran en juego. Pero en mi opinión no se da más porque todavía no hemos alcanzado un punto lo suficientemente peligroso, o porque Wizards ha optado por otras medidas menos drásticas.

Pensemos por ejemplo en la última actualización de la Banned and Restricted List. Al margen de las sorprendentes prohibiciones, hubo también un anuncio bastante interesante. Para todos aquellos que no sepáis de qué estoy hablando, me refiero a que ahora la Banned and Restricted List va a ser revisada dos veces por temporada en vez de una. El lunes después de las presentaciones y cinco semanas después del Pro Tour

¿Estarían cartas como Heart of Kiran mucho más caras de lo que están si esto no se supiera? Pues no lo podemos saber. Pero yo creo que puede influir, ya que esa doble revisión puede actuar como medida disuasoria de cara a especular con cartas de mazos que puedan convertirse en Tier indiscutibles del formato. Si todos los mazos del top 8 del Pro Tour juegan una determinada carta, y cinco semanas después Wizards va a anunciar una revisión de la lista de prohibiciones, lo mismo no es buena idea comprar copias y copias de esa carta.

Esto puede frenar la especulación de importantes staples de un formato, que suelen ser los principales objetivos de compra-venta de los especuladores precisamente por su necesidad. ¿Pero puede frenar la especulación en general?

 

Greed ©Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Izzy.

Al final la mejor solución siempre será la responsabilidad y el autocontrol. Hacer el sacrificio de no unirse al grupo de jugadores especuladores en aras de mantener una comunidad más amplia y menos nociva. 

A pesar de que haciendo esto, los especuladores salen ganando, ya que menos gente se une a su club, y así tienen a quien revender las cartas. Lo más perjudicial para ellos sería que todos nos uniéramos al club y no al revés. Así se verían forzados a dejar de hacerlo por falta de demanda y exceso de oferta. 

Pero supongo que mi amor por el juego es superior a mi rechazo a esta práctica. Así que no puedo recomendar sino intentar no entrar en esa dinámica de venta y reventa de cartas como hobby. Y aunque a lo mejor acabe pareciendo ese tonto que no hace dinero fácil especulando, si algún día el Magic que conocemos cambia o termina a causa de esto, podré decir orgulloso que yo no participé en aquello. 

Cada uno decide qué tipo de aficionado quiere ser dentro de la comunidad de Magic. Pero creo que todos deberíamos ser más responsables, tanto tiendas como jugadores, si queremos que el juego tenga cada vez más seguidores. Y que no se estanque en una selecta comunidad de difícil acceso. 

Y tenía ganas de hacer esta reflexión a pesar de que sé que ni cien artículos como este van a cambiar la mentalidad de muchos jugadores (si es que se les puede llamar así). Sé que va a seguir habiendo gente que, ante un nuevo spoiler, piense antes en el precio de la carta que en sus posibilidades de juego. Y vamos a seguir viendo esas fotos de decenas de copias de la misma carta, acompañadas de una bonita frase que arremete contra los buyouts en MKM.

Si alguien te preguntara qué te gustaría conseguir en Magic, ¿qué responderías? Si tu respuesta se encamina a ser el mejor jugador posible, entonces centra tu tiempo y tus esfuerzos en jugar más y más para mejorar. Disfruta del juego, y bienvenido sea todo el premio que puedas sacar de tus aptitudes como jugador. Si por el contrario buscas solo lucro, y el juego en sí te importa más bien poco, al menos se coherente. No autojustifiques tus prácticas con excusas, y sé consciente de que tu actitud está muy lejos de ser un beneficio para el jugador que tienes enfrente.

Dani Martínez

@DaniMRebel

Etiquetas: especulación, precios, economía