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Magic desde el Exilio

Hoy vengo a hablaros nada más y nada menos que de la carta que lleva rompiendo el formato de Legacy esta última temporada, el  Misthollow Griffin. Durante los últimos meses no paramos de ver 4 copias de esta carta en todas las barajas que llevan azul dada la poderosa sinergia que tiene con la  Force of Will. Es por todos sabido que además la carta está al nivel de  Jace, The Mind Sculptor y que los dos juntos forman un equipo que cualquier eternalero querría siempre ver en su mano inicial. Así que sin más dilación, vamos a estudiar el porqué de tan increíble carta.

Sé que no es el día de los inocentes pero necesitaba mencionar a este pajarillo el alguna parte del artículo y parecía una buena baza para romper el hielo. Comencemos de nuevo.

Como ya comenté en mi primer artículo, soy un jugador madrileño, que ha vivido prácticamente toda su vida magiquera (6 años) en la gran ciudad, donde hay tiendas por doquier y puedes jugar cualquier día de la semana un torneo de al menos 8 personas. De estos 6 años, los últimos 5 han sido jugando a un nivel competitivo, habiendo participado en más de medio centenar de PTQ en la época en que se viajaba para estos eventos, unos 15-20 GP repartidos por toda Europa y probablemente cerca del millar (probablemente incluso más) de torneos de tienda.  

Magic sin casi darte cuenta se mete en tu vida y te hace interesarte por el juego hasta que un día dices “llevo x años jugando y nunca me ha parecido aburrido o repetitivo”. Esto es debido entre otras muchas cosas a la capacidad de renovación que tiene. Con la inclusión de nuevas ediciones a la vez que se suman nuevas mecánicas, barajas y un montón de artículos que cada vez te hacen ver el juego desde un punto de vista distinto. Además, MTG es uno de los juegos más complejos jamás creados. Las reglas se extienden durante centenares de páginas, por lo que es un gran reto personal ir mejorando y conociendo hasta el más recóndito escondrijo que puede significar la diferencia entre una victoria o una derrota.

 

Teferi's Puzzle Box ©2016 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Kaja Foglio.

 

Este hobby que todos nosotros compartimos es de las cosas que más me gusta hacer durante mi tiempo libre, que para ser sincero, cada vez es menos. No obstante, al final siempre se encuentra un pequeño hueco para dedicarse a girar cartones. Para mí Magic, en especial el formato de Estándar, es como una serie, que cada semana te ofrece su capítulo con cualquier torneo (especialmente los SCG Open) que decantarán el color del capítulo siguiente. Durante la semana puedes compartir teorías con el resto de la comunidad, para averiguar sus creencias a la hora de resolver el misterio de cómo derrocar a ese tier 1 que puso varias copias en el top. Estoy seguro que todos y cada uno de los lectores (yo incluido) tienen una serie favorita, y probablemente hayan tenido algún día o semana en los que devora una temporada completa sin casi darse cuenta. Pues bien, MTG es muy similar solo que los capítulos de la serie son infinitos y además si se quisiera, se podría estar 24/7 unido al juego gracias a la cantidad de artículos y vídeos que hay disponibles. Y eso sin contar con los directos de Twitch para los ratos en los que quieras parar de leer.

Magic es un vicio (él que gira maná lo gira para siempre), y más aún al nivel competitivo al que estaba acostumbrado a vivirlo. Obtener información cada día, cambiando 2 o 3 cartas de tu baraja para jugar el torneo siguiente. Ir moldeando la baraja a mi gusto hasta conseguir ese diamante bien pulido para alzarme con la victoria en el siguiente PPTQ, en ese Game Day de mi tienda favorita para conseguir un tapete o incluso en ese GP (para ser sincero nunca iba con la idea de ganar pero siempre con el mínimo objetivo de cazar algo de dinero). Todos los días leía un par de artículos, miraba a ver si había algún vídeo interesante, y sobre todo me lo pasaba bien aprendiendo cosas del juego y auto superándome. Ese sentimiento de recompensa al estar jugando y ser capaz de anticipar lo que va a pasar es de lo mejor que puedes experimentar a la hora de jugar a Magic a nivel personal. Te hace sentir como que todo tu tiempo invertido da sus frutos. 

Todo esto sin contar con el importante factor social que el juego tiene. No sé si será asi para la mayoría de vosotros, pero probablemente muchos de mis mejores amigos son gente con la que comparto esta afición, con los que he compartido viajes, experiencias, victorias y… cartas muy muy caras. Esto último me parece de lo más curioso que tiene este hobby. Es de lo más norma del mundol prestar una baraja entera a un amigo tuyo, aunque esta sobrepase las cuatro cifras. Yo lo he hecho y probablemente muchos de vosotros habéis sido prestamistas o habéis recibido el beneficio de esta acción, mientras que fuera de este hobby prestar algo de semejante valor es prácticamente impensable. Magic en definitiva, crea una sensación de comunidad a la vez que desarrolla grandes virtudes personales y promociona el sentimiento de superación y sinceramente, activa el cerebro mejor de lo que lo haría un Sudoku.  

Volvemos ahora al porqué del título del artículo. El año pasado cuando participé en el programa Erasmus obteniendo plaza en Koper, una pequeña ciudad de Eslovenia (25.000 personas), y a día de hoy estoy viviendo al sur de Inglaterra, en Brighton (400.000 personas).

 

Doomed Traveler ©2016 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Lars Grant-West.

 

Durante mi periodo Erasmus mi única forma de continuar ligado a mi hobby favorito era a través de mi ordenador por medio de vídeos, artículos y Magic Online. Yo nunca he sido un jugador de MOL. Obviamente me gusta jugar como a cualquiera y poder disputar un torneo a cualquier hora del día es algo que no tiene precio, pero siempre lo he visto como una forma más de testeo, algo para apoyar a mi juego IRL (In Real Life), nunca como un sustitutivo. Por supuesto, al no ser un jugador de MOL mi pool de cartas era muy reducido, sin prácticamente poder juntar una baraja. Es por lo que el sellado era mi forma de pasar horas muertas. Me mantenía comunicado con mis grupos de Whatsapp y recogía información de varias webs de moda. Aunque lo cierto es que no era lo mismo, no tener cartas que tocar ni gente con la que jugar te deja una extraña sensación de vacío. De hecho, nada más volver lo primero que hice fue jugar torneos, tenía que recuperar el tiempo pérdido durante aquellos meses. Desde que volví a la patria hasta que me he vuelto a ir, he participado activamente en torneos probablemente todas las semanas. Entre ellos habré disputado 6 Gran Prix (de 4 formatos distintos), a parte de por supuesto colaborar activamente en Show&Tell haciendo streaming semanales.  

A día de hoy como ya he mencionado, estoy viviendo en el Reino Unido, manteniéndome al día como puedo un poco a base del mismo remedio que utilizaba durante el Erasmus, pero esta vez me he traído un par de barajas de Estándar debido a la clasificación para el RPTQ, que tiene lugar esta misma semana. Además he sido capaz de participar en un par de torneos de tienda, con una afluencia de jugadores bastante baja, nunca superando los 15 participantes. He sido capaz de empezar a relacionarme en mi nueva comunidad para disfrutar de mi hobby de la forma que más me gusta, en las mesas. Tengo que decir que esta nueva comunidad me ha acogido con los brazos abiertos, ayudándome a encontrar alguien con quien acudir a este RPTQ, consiguiendo el viaje en coche e incluso he sido invitado a testeos fuera de la tienda. Me han prestado 3 copias de  Jace, Vryns Prodigy sin pedir nada a cambio, ni siquiera aceptando una fianza (algo que yo vería de lo más normal). Magic, como he mencionado antes, ayuda al crecimiento del sentimiento de comunidad. Esta gente que lleva conociéndose durante años me han tomado como uno más del grupo y es algo de nuevo sorprendente, es un fenómeno social digno de estudio. He de mencionar que sigo muy ligado al juego de la zona española debido a esta web en la que os encontráis ahora mismo, junto a múltitud de grupos de WhatsApp (he de dar gracias por ser de la generación del siglo XXI).

Lo que más he notado a la hora de cambiar de aires es que en Madrid disponemos de muchos PPTQ, prácticamente cada fin de semana tendrás uno. Por no decir que habrá fines de semana con uno el sábado y otro el domingo, e incluso alguno en el que se solapen el mismo día. En cambio, aquí si quiero jugar un PPTQ tengo que coger un tren durante una hora de ida, otra de vuelta y dejarme alrededor de 50 libras (el PPTQ vale 20 por defecto). La verdad es que sí llego a saber que pagaría 50 libras (o euros) por jugar algo para luego ya poder jugar un PTQ, no hubiera disputado ni los PTQ de Galicia en aquella época. Poco a poco empiezo a comprender a esos andaluces que me decían que se metían una hora de coche para ir a la tienda de la ciudad vecina para jugar un PPTQ mientras yo en Madrid podía prácticamente elegir uno de estos eventos sin mucha molestia y con mi abono transporte a coste 0. 

En definitiva, nuestro juego es un auténtico fenómeno sociológico y mis recientes experiencias me demuestran que no entiende de barreras. Esto ha sido todo por hoy, quería simplemente informaros de cómo funciona un cambio de aires en tu vida magiquera y como no, daros un nuevo punto de vista sobre como veo el juego. 

Espero que os haya parecido interesante ¡¡Nos vemos pronto!!

 

Carlos Oliveros 

@CarlosOlivetti

 

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