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Oponentes como vehículo de aprendizaje

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Nueva ronda. Pairings. Mesa. Juegas. Ganas. Pierdes. Firmas el acta. Una y otra vez pero, ¿dónde acaban realmente nuestras partidas? ¿Hasta cuándo podemos beneficiarnos de ellas?

Hoy os traigo mi punto de vista sobre por qué tus oponentes son uno de tus más preciados recursos si quieres mejorar jugando a Magic.

No lo dudes más y haz crew, ¡que arrancamos!

 

Ganar está bien, pero no siempre se puede: un mal emparejamiento, malos robos, algún que otro fallo… Siendo sinceros, ¿cuántas veces piensas que has perdido porque tu oponente ha jugado mejor que tú? O más difícil aún, ¿en cuántas lo reconoces abiertamente?

Puede sorprenderte, pero suelen ser pocas, ya que lo habitual es atribuir nuestra derrota a casi cualquier cosa menos a la habilidad de nuestro rival (despreciándolo inconscientemente), cuando lo cierto es que es uno de los factores que más influyen en el rumbo de toda partida: las decisiones de la persona que tenemos enfrente.

 

Como aficionados a Magic invertimos nuestro tiempo en multitud de cosas relacionadas con el juego: comentamos con los colegas, compraventa de cartas, leemos artículos o vemos coverage; y por supuesto, nos rendimos ante su expresión última: el hecho de jugar.

Magic es lo que es por su factor social, la parte que se centra en el gathering: se conoce gente y se hacen amigos, se viaja y se comparten experiencias, pero al final a lo que se va es a jugar.

Las partidas y su desenlace son el asunto con más enjundia, con lo que casi siempre nos quedamos. Todos tenemos en mente aquella final que perdimos, o la que ganamos. Aquel dichoso pacto que nos mandó al noveno puesto, esa primera vez que nos enfrentamos a un pro. Nos acordamos del milagroso topdeck o de la floodeada bestial que nos costó pasar a día 2 de un GP. Todo esto no sería lo mismo sin nuestros rivales pues, ¿contra quién nos batimos el cobre? ¿Cuál es habitualmente tu mayor obstáculo hacia la victoria?

Es por eso por lo que me apetecía recordar un poquito la importancia de esa gente que nos intenta ganar cada vez que jugamos contra ellos, ya que sin su ahínco el juego no sería lo mismo. 

 

“Bienvenidos a este torneo organizado por…

Si tenéis alguna duda, llamad a un juez. Vuestro oponente está aquí para ganaros…”

 

Os suena, ¿verdad? ¿Y quién dijo que no pudiese… ayudaros?

 

Entrando ya en materia, vamos a analizar por qué nuestros oponentes nos pueden resultar de ayuda en nuestro camino hacia la victoria, o lo que es más importante aún, a mejorar como jugadores.

 

Tu oponente determina el valor de cada partida.

Puede sonar controvertido, pero yo así lo creo. Hay gente que juega mejor y gente que juega peor, es todo un hecho. Nosotros habitualmente no nos encontramos en una categoría inamovible: depende del día, del formato, del mazo… cada vez puedes estar en un lado distinto de la tostada.

Veámoslo así: cuando cantan ronda y nos sentamos enfrente de otra persona tenemos 50 minutos y un contador a 0. Ese contador medirá cómo de provechoso será el tiempo que hemos pasado jugando a Magic. Ojo, puede que la ronda acabe en tres minutos con nuestro oponente concediendo o dándose mulligan hasta el infinito, y puede que pasemos un rato manteniendo una agradable charla con él, pero hoy no hemos venido a hablar de ese tipo de value.

Durante la partida habrá puntos de inflexión, jugadas en las que deberemos tomar decisiones y momentos clave en los que en función de cómo secuencies tus hechizos, qué elijas con tu descarte o cómo bloquees el resultado final será uno u otro.

A veces nos dedicamos a discutir con nuestros colegas, justo al acabar, sobre cómo han visto lo paquetes que somos o cómo deberíamos haber hecho tal o cual jugada. Lo cierto es que el único que estaba allí y podía ponerse en tu piel es tu contrincante. No pierdas el tiempo, ¡aprovecha! Está ahí para comentar esa duda contigo, cómo lo hubiera hecho o cómo hubiese sido de haber jugado distinto, cuál es su opinión general sobre el pairing, qué plan de banquilleo le hace más daño o incluso cuál es la última tech “under the radar” de su mazo.

Esto es información muy preciada que añadirá valor a la partida, que si está dispuesto a compartir nos servirá como aprendizaje para futuras ocasiones o para añadir otro enfoque distinto al que ya teníamos. 

Intenta dar lo mejor de ti y asimilar el máximo posible de la experiencia, procura llevar ese “contador de value” tan lejos como puedas.

 

Esa es la cara que pones cuando se sientan delante 26 top 8 de GP y casi 600 pro point en un win and in. Un rato después… ¡2-0 easy!

 

Pero… ¿y si nuestro oponente no está por la labor? ¿Qué hacemos? ☹

Sus motivos tendrá, no lo tomes como algo malo. Está claro que a veces las partidas duran hasta el comienzo de la siguiente ronda y no tenemos tiempo, que puede haber algún rifirrafe al jugar o simplemente no le apetece compartir su conocimiento contigo porque le caes mal. También puede pertenecer a algún equipo que ha estado trabajando en la lista y al enseñarte su plan podría estar perjudicando a sus compañeros.

Por el contrario, si tu rival decide enseñarte sus cartas presta atención y valóralo como es debido. Podéis tener ideas distintas o incluso que las suyas sean erróneas, pero aun así puede ayudarte a saber cómo reaccionarían otros jugadores en su misma situación.

¿No es la comidilla de tus grupos de Whatsapp cuando a fulanito o menganito le publican un 5-0 o un top de un Challenge del MOL? ¿No preguntas acaso a los que hacen top en un GP, o al pro de turno por Twitter o Facebook sobre su última lista? Podría ser gente como la que te acaba de tocar ahora mismo, así que si tienes alguna pregunta, lánzala y no te cortes.

A estas alturas muchos me conocerán, pero siempre está bien decirlo: soy un preguntón. Adoro preguntar, no concibo el aprendizaje sin unas buenas preguntas y alguien que las responda. Y claro, de tanto preguntar aún me saludo con gente contra la que jugué en mi primer GP hace 3 años. Parece que no, pero indagando en la sabiduría de nuestros rivales también podemos encontrar excelentes personas dispuestas a echarte un cable en vete tú a saber qué lugar del mundo.

 

Accumulated_Knowledge

Accumulated Knowledge ©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Randy Gallegos

 

"I have seen and heard much here. There are secrets within secrets. Let me show you."

—Takara, to Eladamri

 

Tus oponentes de hoy, no tienen por qué serlo mañana.

Como venía diciendo, nunca sabes cuándo alguien contra el que has jugado se puede volver tu mejor aliado. Preparar un torneo a posteriori o testear un emparejamiento concreto. Hay gente que está interesada en lo mismo que tú: aprender y mejorar. Seguro que conoces a jugadores de tu zona que son expertos en algún formato o arquetipo concreto que te pueden echar un cable. Yo conozco a varios: Abzan Guy, El Señor de los Ñocladeck, Mr Cube Master o el mismísimo #F*CKMODERN… al final a cada uno nos va una cosa distinta y está bien aprovecharse de ello; en la variedad está el gusto. Busca en tus adversarios pasados futuros aliados.

Y la gracia de todo esto es que se puede aplicar desde las bases, no tienes por qué llevarlo al mundillo “semi profesional”. 

Durante más de dos años he estado jugando 9 de cada 10 FNM en mi ciudad y casi siempre un mazo distinto cada semana. Entre rondas sacábamos tiempo para comentar banquilleos, nuevos mazos o jugadas concretas que veíamos. Si entre todos los parroquianos compartimos ideas, fortaleceremos la comunidad local haciendo que los malos sean menos malos y que los buenos sean mejores. Así, podéis montar grupos de testeo con gente habitual contra la que os enfrentéis. 

No tengáis miedo a que “se aprendan vuestro banquilleo”, pues quien hizo la ley hizo la trampa y conocer el funcionamiento del mazo del oponente de manera exacta os permitirá comprender mejor sobre qué ángulo debéis atacarle o cómo podéis pulir vuestra lista o planes de sideo. La información es poder.

 

Humildad.

Como pilar fundamental del aprendizaje. Y qué mejor ejemplo de humildad que Javier Domínguez Thalaiet, autoproclamado “casual”.

Aquí os dejo su entrevista (en inglés) en los últimos Worlds, donde se coronó como Campeón del Mundo después de haber perdido la final el año pasado, ¡casi nada!

 

 

En ella podemos ver cómo resalta la importancia de colaborar con otras personas que compartan tu afán por el juego, además de un mensaje importantísimo: disfruta de lo que haces. Si no te lo pasas bien jugando, te será muy difícil mejorar.

Absorbe las derrotas como oportunidades para aprender algo nuevo y a tus rivales como maestros que tienen algo que enseñar. Afortunadamente a mí me ha funcionado y salvo algunas excepciones, esta actitud y manera de ver el juego me ha abierto muchas puertas y me ha permitido relacionarme con muchísima gente mejor que yo.

Cuanto mejor sea tu contrincante más posibilidades tienes de añadir una muesca a tu pistola o de que, en caso de perder, al menos te haya servido para aprender la lección.

He tenido la suerte de que cuando volví al vicio hace unos años pude hacerlo rodeado de jugadores de la talla de Dani -Toledo o Vicente- que han servido de guía y objetivo constante en mi trayectoria. A saber qué sería de mi hoy si no los hubiese tenido enfrente apalizándome en cada ocasión que se ofrecía… igual estaba jugando Bogles en algún rincón turbio del XMage sin salir de casa. Quién sabe.

 

Conclusión.

La clave es sencilla: hay mil caminos de mejorar y a veces debemos practicar con fuego real ante la falta de tiempo, por lo que debes exprimir hasta la última gota de tu experiencia de juego. Esta es una ruta que se practica menos de lo que se debería. Veo demasiadas veces gente enfrentada en las mesas, cuando lo idóneo es pasar un buen rato y seguir quemando etapas hasta conseguir tus metas.

Analiza a tus oponentes y sus consejos y aplícalo a tu favor. ¡No sabes lo útil que es! Es algo recíproco, ambos saldréis ganando. Haz de Magic algo aún más social e intenta ver el lado positivo sea cual sea el resultado de la partida.

 

Sé un buen oponente. Los tuyos lo agradecerán. 

 

Iván Ojeda

@MTGOjeda 

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Etiquetas: aprendizaje, Teoría