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Rules Lawyering: la delgada línea entre ser un pringado o un culoduro

Por esa bobada y llamó al juez. ¡Y encima me pusieron un warning! Qué flipao.

Pues entonces me han hecho trampas… puf, como no sabía muy bien, no avisé al juez.

Nada, que por dejarle corregir encima perdí. ¡Si lo sé no lo hago! 

Todo el rato teniéndole que recordar que se hacía daños con el Eidolon… vaya tela.

 

El tema del que os hablaré hoy tiene bastante tela que cortar. Os traigo mi postura ante algo que ha levantado polémica desde el comienzo de los tiempos en esto de los cartones, el Rules Lawyering, o lo que llamamos coloquialmente como “culodurismo”. 

En este artículo intentaré arrojar un poco de luz sobre el término, establecer ciertas pautas sobre cómo actuar ante determinados escenarios comunes en todo torneo de Magic y cómo afrontar e interpretar esta actitud en el futuro. 

 

¡¡JUUUUUUUUUDGE!!

 

Concepto y controversia

¿Qué es un Rules Lawyer o culoduro? Si preguntamos a cien personas probablemente nos den cien definiciones distintas, pero hay algunos elementos que coincidirán en la mayoría de las descripciones. Se trata de una persona que: 

- Acude con demasiada facilidad a los jueces ante lances del juego.

- Suele tener un conocimiento, si bien no infalible, bastante amplio sobre las reglas.

- Su objetivo es que el rival sea sancionado y a ser posible, obtener beneficio de ello. 

- Adjetivos calificativos malsonantes varios

 

Hasta cierto punto estoy de acuerdo con la descripción, pero una de mis metas hoy es la de concienciar a aquellos que me leáis de que el término se utiliza muy a la ligera y no todo comportamiento que incluya llamar a un juez es necesariamente merecedor del tratamiento de culoduro. Es más, veremos hasta dónde ser un “culoduro” es merecedor de escarnio popular.

Para mí, el comportamiento del Rules Lawyer no es el de aquél que no deja rectificar a su oponente o que se aprovecha de sus errores y despistes para ganar. Creo que eso es el simple concepto de juego competitivo en cualquier disciplina. Más bien es aquel que, situándose en los límites de las normas, intenta explotar los resquicios de casos o interacciones complejas para resultar beneficiado del desconocimiento de un oponente. O ese que intenta forzar errores de comunicación para salir beneficiado. Vamos, que yo aplicaría el concepto a algo más próximo a jugar al borde de lo legal que a alguien que le gusta jugar de acuerdo a las reglas.

No existe una distinción clara de ese límite y por lo tanto siempre será algo subjetivo, pero metiéndonos en materia veremos que no es tan malo como en un principio podría parecer; y muchas veces deberíamos ser nosotros mismos los que acudiéramos a este tipo de comportamiento, por el bien propio, y por el de tu oponente.

 

Goblin Guide ©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Filip Burburan

 

La propia crítica hacia este tipo de jugadores parte de una base poco estable. Pongamos por ejemplo que tu oponente ha manqueado porque se olvidó de que podía bloquear con una manland. O de que tu criatura tenía First Strike. ¿Te sientes mal por ello? Ya te adelanto yo que muy probablemente no sea así, ya que es parte del funcionamiento normal del juego: cometer errores y que se te pase algo es más frecuente que lo contrario.  

Ahora pongamos el caso del trigger del Goblin Guide. Tu oponente no manifiesta de ninguna manera el que tengas que revelar el top. Se lo recuerdas, pero vuelve a olvidarlo. Un despiste, dirás. Y ese que accidentalmente no se quita las vidas de una Horizon Canopy cuando la usa para dar maná, también es un despiste, claro. 

Entonces cuando el de enfrente juegue un Cáliz de Vacío, no puedes castear esos hechizos que te tiene atrapados… porque si se le olvida contrarrestarlos… ¿estarías siendo un forzón? No, mejor, ¿estarías incurriendo en un comportamiento antideportivo?

Vaya, tendremos que comenzar por las bases. 

 

Su naturaleza

El Rules Lawyer es un individuo que sabe. Destaca más o menos como jugador y tiene un conocimiento de reglas extenso. Se las ha empollado bien, conoce las interacciones extrañas de su baraja y gran parte de esas triquiñuelas que tiene el juego. Además, suele estar familiarizado con el procedimiento de aplicar las reglas, sabiendo cuáles son las sanciones asociadas a cada infracción.

Puede que aprendiese todas esas cosas porque es un maniático del orden, porque quería mejorar y ganar más o simplemente porque en el pasado tuvo problemas con las reglas y a base de leñazos acabó aprendiendo. 

En cualquier caso, se considera que la naturaleza del Rules Lawyer es perjudicial para el juego, cuando bajo mi punto de vista es intrínseca a la existencia del mismo, además de necesaria y beneficiosa. ¿Por qué? Dejadme explicároslo. 

 

Los jueces están para velar por el buen funcionamiento del torneo en general y de las partidas en particular. Tienen muchísimas otras funciones, como animar, hacer tareas de gestión, resolver dudas… y a veces hasta montar y desmontar andamios. Pero sobre todo su labor es hacer de enlace entre el juego y las reglas. 

Median en las disputas entre jugadores durante las partidas y son la salvaguarda que protege a los honestos de los tramposos. 

 

¿Cómo eres capaz de diferenciar a un jugador que ha cometido un error de uno que está intentando hacerte trampas?

 

El ser humano es el único animal que se tropieza con la misma piedra dos veces. Y tres… y… ¿cuatro?

 

Es un asunto complicado. Para muchos en Magic debería de ganar “el mejor”; lo digo entre comillas porque hay gente para la que el tener un conocimiento de reglas supone un factor irrelevante, no lo consideran una habilidad como tal, mera materia de jueces. 

A mi entender, conocer reglas es uno de los pilares básicos sobre los que construir tu juego, son los cimientos sin los cuales llegado cierto punto no podrás avanzar por el camino que te lleva a ser el mejor. Y esto da lugar al siguiente escenario: gente que comete violaciones de las reglas del juego (Game Rule Violation) constantemente por hacer las cosas al tuntún, jugando a la ruleta rusa con los oponentes. ¿Me tocará el que llamará al juez, o podré jugar a boleo y si cuela, cuela? No señores, esto no funciona así. Un poquito de seriedad.

 

Aurelia, Exemplar of Justice ©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Chris Rahn

 

Es cierto que en muchas ocasiones nuestros oponentes cometen errores fruto de un despiste. Un miss trigger, se les olvida apuntar bien las vidas, ponen o quitan un contador de más, o incluso se toman un tiempo extraordinariamente largo para tomar una decisión.

Ante estas situaciones, llama a un juez. No estás apuntando con un dedo acusador a tu oponente ni tampoco quieres criminalizarlo. Ha cometido un fallo: delito cometido, condena a cumplir. Y por suerte en Magic, la mayor parte de esos “delitos” se solventan con una mera advertencia, un warning, pues tan solo es un juego y todos somos humanos. 

Pero si se ve que ha sido un despiste, ¡qué voy a andar llamando a un juez por esa bobada!

 

¿Y quién te dice a ti que ese despiste es algo único y no un patrón que se ha venido repitiendo a lo largo de las últimas rondas? Puede que sea un torneo local y que conozcas a tu oponente, pero puede que sea un torneo fuera, PPTQ, PTQ o Grand Prix y no vuelvas a ver a esa persona nunca.  ¿Y si resulta que los jueces ya estaban al tanto de que esa persona tenía otras sanciones acumuladas por lo mismo y tú eres la enésima víctima de un tramposo?

Si el jugador es honesto y el error es algo esporádico no va a suceder absolutamente nada porque éste reciba un warning. Es tan solo eso. Para parte de aquellos poco experimentados en los torneos competitivos un warning puede ser una experiencia traumática, ¡y no debería ser así! Es en parte por esto por lo que se criminaliza el hecho de llamar a un juez, o directamente te culpan de la sanción: estás informando de una irregularidad, el juez decide y aplica las normas. Tú no has hecho nada malo. 

 

Pero entonces me estás diciendo que un Rules Lawyer es aquél que llama al juez cuando algo malo ha pasado… pero eso… no está tan mal, ¿no? Vamos, ¡que parece hasta razonable!

Sí. Pero tenemos un pequeño problema. El contexto.

 

La problemática del Rules Lawyering

Todo en esta vida en exceso es malo. Y llamar a los jueces no iba a ser distinto. 

Este tipo de actitud que es recomendable en el ambiente competitivo, muchas veces se ve extrapolada a los niveles de juego más casual, FNM o pachangas. 

No todo el mundo tiene como objetivo ser campeón del multiverso, pues son mayoría los que juegan simplemente por pasárselo bien. Y ahí llegas tú con tu superioridad moral, tu mazo foil de 6.000€ y con la Sagrada Biblia de las Reglas del Magic al FNM de tu tienda más cercana. 

 

En primera ronda te cruzas con un chaval que lleva cuatro meses jugando, con una baraja de artefactos que te está poniendo a vivir. Pero resulta que no hace los trigger del Bomat Courier, que te drena media hora después con su Disciple of the Vault o que intenta cambiar atacantes y bloqueadores cinco veces antes de decidirse. Esto trastoca tus esquemas de grinder, pero tranquilo, ¡es lo normal!

El Rules Lawyering se convierte en un comportamiento tóxico cuando, aplicándolo fuera de contexto, vas dando marrazos con el canto de las Comprenhensive Rules a diestro y siniestro sin mirar dónde estás. 

Las reglas están para cumplirse, sí, pero al igual que en torneos competitivos se espera de los jugadores que conozcan sus cartas y las reglas del juego, en los ambientes casual también se espera que todos estén ahí para pasar un buen rato sin unos requisitos tan elevados.

 

Balance ©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Kev Walker

 

Por mi parte, la forma de actuar que tengo es la siguiente: jamás pido rectificar. Asumo los errores y sobre todo, aprendo de ellos. Me gusta jugar competitivo, es lo que hago casi siempre y cuando me toca jugar eventos casuales, no bajo mi nivel de exigencia. 

Jugar con un doble rasero sería perjudicial para mí, además de que aunque esto sea personal, supondría también un agravio contra mis oponentes. Espero de todos ellos que hagan lo máximo por ganarme, y si yo no lo hiciera también estaría menospreciándolos. 

Aplico lo mismo a cuando voy X-2 en un torneo competitivo, por supuesto. Bajar la guardia ante estas situaciones solo crea posibles huecos a fallos en el futuro. Y para aquellos que digan “pues vaya necesidad hay de estar partiéndose los dientes si no hay nada en juego”, responderé que las reglas son las mismas en mesa 1 que en mesa 450, y que si alguien debe ser sancionado o está haciendo trampas, tiene igual castigo en una situación que en otra. Peor aún me parece, si cabe. 

 

¿Y qué hay de los que juegan contra mí? Si el evento es casual, tendrás total libertad para rectificar lo razonable, si hay algún trigger beneficioso que se les ha olvidado procuro recordárselo, sin que sea demasiado tarde pero esperando a que se den cuenta ellos. 

En la propia partida no les voy resolviendo el puzle, pero siempre les comento trucos o líneas distintas que podrían haber tomado, posibles fallos, etcétera. Además, siempre estoy dispuesto a resolver dudas sobre reglas en cualquier otra mesa, aun teniendo que parar mi propia partida (y conste, no soy ni siquiera juez). Si da tiempo incluso echamos alguna revancha. Nunca me dejaré ganar, pues no hay cosa que más me fastidie que perder, pero para mí hay una clara distinción entre lo casual y lo competitivo, pues aunque mi objetivo sea ganar en ambos casos, hay que ser flexible. Donde fueres, haz lo que vieres. 

 

No olvidemos que las reglas velan por el correcto funcionamiento del juego. Muchas veces como jugadores cometemos el error de pensar que hay que leerlas e interpretarlas al pie de la letra (crudas, Rules As Written) y no con la intención con la que fueron escritas, siguiendo el espíritu de las reglas (Rules As Intended). Esto provoca a veces situaciones incómodas en las que dentro de tus cuadriculados esquemas eso solo puede ser de una manera, cuando lo más probable es que la interpretación razonable se te escape de lo planeado. Hay que tener cuidado y saber reconocer cuándo nos hemos pasado de listos. 

 

La coyuntura de la disputa: casual contra competitivo

Ahora con el final de los PPTQ trasladaremos el problema a los PTQ. ¿Y de qué problema me estás hablando? De la confrontación de jugadores casual con jugadores competitivos.

Una vez te inscribías al PPTQ y echabas un ojo en la sala, sobre todo en aquellos de Standard o Limitado (pues Modern es una Bolsa Loca muchas veces, como diría Joy), sabías que con una gran probabilidad, la victoria recaería sobre ciertas personas. Tiburones en una pecera pequeña, aquellos jugadores de renombre que casi siempre están en el top. A su vez, localizabas la carnada, aquellos pezqueñines que hacían sus pinitos en el mundo competitivo y de los que probablemente podrías disfrutar en alguna de las primeras rondas. 

¡Uajaja, carne fresca!

 

Suena muy a documental de La 2, pero era la realidad de estos torneos. Muchos de estos jugadores casual, que probaban en los PPTQ por primera vez, se llevaban un mal recuerdo debido a problemas con las reglas o a que alguno de sus oponentes les tendía alguna trampa verbal para obtener ventaja. Cometían un fallo, eran severamente castigados por ello y cuando parecía que lo tenían, les arrebataban la victoria por una mera formalidad. 

Este es el lado oscuro del Rules Lawyering, cuando en un sistema como el de los PPTQ convergen jugadores casuales con aquellos que, acostumbrados a la lucha con machete, se disputaban con ansia sus aspiraciones a competir en el Olimpo del Pro Tour.  

El nivel de reglas competitivo para esos eventos era un mal necesario, y que los jugadores inexpertos participasen era casi obligatorio en muchos sitios para que salieran adelante y no se cancelaran. Poco había que hacer, los que ganan premios lo hacen porque otros han pagado y no se llevan nada, ley de vida.

 

Walk the Plank ©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Kieran Yanner

 

Mi consejo para aquellos tiburones que de ahora en adelante vayan a grindear los PTQ y que se topen con jugadores novatos es que no bajen el pistón, pero procuren ser cordiales y agradables. Puedes explicar a tu oponente lo sucedido, que es un error y que todos los cometemos, que el warning no es para tanto, y sobre todo que les ayudará a mejorar para no volver a hacerlo. Sé respetuoso con tu rival, recuerda que siempre puedes aprender algo de tus oponentes.

Y para ti, bravo aventurero que te adentras en lo oscuro y zozobras en las turbulentas aguas del Magic competitivo, ¡no desesperes! Es cuestión de tiempo que aprendas, todos lo hemos hecho. Tal y como dijeron al principio del torneo, tu rival está aquí para ganarte. Interprétalo como eso, un juego. Puede que para él sea algo muy importante y a veces parezca un poco borde, pero asúmelo como un aprendizaje más y no lo tomes como algo ofensivo o personal. Si no te gusta lo que ves es tan fácil como no reproducirlo tú mismo en el futuro. 

 

 

To be, or not to be a culoduro, that is the question 

Para mi la respuesta es sencilla. Si ser un Rules Lawyer o culoduro implica que las partidas transcurran según las reglas, que nadie te va a engañar con un sutil despiste, o no dejar corregir errores humanos y que el jugador novel vaya a aprender algo nuevo, desde luego que sí estoy de acuerdo.

No creo que empatizar con tu oponente que se olvida de descartarse con el Hazoret antes de pegarte en el top 8 de un Pro Tour vaya a solucionarle nada. Probablemente se le grabe a fuego cómo funciona la carta y eso le haya hecho mucho más bien que mal a la larga. Pero es fácil dárselas de correcto y acudir a la ética y la deportividad en esas situaciones. 

Este tipo de roces suceden habitualmente cuando la diferencia de nivel entre los jugadores es bastante alta o cuando hay tensión por lo que se está disputando. Mentalizarse de que las reglas están para cumplirlas y que cagarla equivale a salir perjudicado es básico para desenvolverse con soltura al máximo nivel. 

Para evitar alguna de las situaciones forzadas que se daban, la comunidad de jueces trabaja en reglas de manera constante. Recientemente hemos tenido algunas como la de ofrecer buscar con un Path to Exile, o la de dejar rectificar si se trata de algo automático y no has recibido ninguna información de ello, que ayudan a suavizar el problema y fomentar el entendimiento entre ambas partes. 

 

Por el otro lado, si tú entiendes como Rules Lawyering el buscar los resquicios de lo legal coqueteando con las trampas a base de bluffs sucios o angleshooting, dando lugar a jugadas como la mítica de verle la mano a un oponente con una Vendilion Clique y luego hacerte objetivo a ti mismo, estoy de acuerdo en que desprecies este tipo de comportamiento. 

 

Al fin de cuentas, nadie quiere estar todo el rato pendiente de ver si su oponente hace trampas o andar llamando a un juez constantemente, pero no lo dudes si has de hacerlo y estate preparado tanto para llamarlo como para responder cuando eres tú quien recibe esa llamada de atención. Una vez sentado en la mesa, Magic consiste en jugar y no juzgar, así que juega.   

 

 

Iván Ojeda

@MTGOjeda

Etiquetas: Reglas, Torneos