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The Legacy Format

 Mucho se ha hablado últimamente de fronteras y prohibiciones. Casi todo el espacio mediático se ha ocupado por la sección de novedades. Hoy, prefiero hablar de algo eterno: Legacy.

¿Qué es Legacy? Para los no iniciados, valdría decir que es un formato de Magic: the Gathering, en el que se pueden jugar cartas de todas las ampliaciones, salvo una pequeña lista de prohibidas, que incluye algunas de las más desequilibrantes.

Pero imagino que el lector medio de Show & Tell ya estará algo iniciado, así que me toca seguir escribiendo. Para ampliar la definición, podemos centrarnos en dos aspectos: las características del formato en cuanto al juego en sí, el desarrollo de las partidas, las estrategias que se juegan; y el metaformato, y las características externas al juego, pero que influyen profundamente en cómo lo disfrutamos. En este artículo, hablaré de lo último.

 

DEFINIENDO LEGACY

En Legacy se pueden jugar cartas de todas las ampliaciones legales en Magic, esto es, las que tienen borde blanco o negro. Desgraciadamente, no podemos incluir The Cheese Stands Alone, u otras cartas de borde plateado de ampliaciones humorísticas. Por lo demás, desde Alpha hasta Aether Revolt, incluyendo productos suplementarios de Commander o Conspiracy, no hay límites.

The Cheese Stands Alone ©Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Randy Elliot

 Por eso se le llama, junto a Vintage, un formato eterno. Bueno, lo de eterno hay quien se lo llama a cualquier cosa, como a Modern, confundiendo el término con que no rote. Pero en el diccionario de la Real Academia de Magic se indica claramente que eternal son los que incluyen todas las ampliaciones. En los que todo vale. Bueno, casi todo, y ahí entramos en la lista de prohibidas. Vintage también tiene restringidas, pero en Legacy, los playsets siempre son de cuatro (ya, ya, malditas Relentless Rats…).

Hay 51 prohibidas por su efecto, más nueve por referirse a “apuestas”, y 25 por ser de tipo Conspiracy (las puedes encontrar en la página de Wizards). Quizás parezcan muchas… pero resulta que en Magic ¡hay más de 15.000! Cierto es que, a la hora de construir a nivel competitivo, las opciones realistas son mucho menores… y aun así, inabarcables. Si buscas algún tipo de efecto, es difícil no encontrarlo. Si quieres jugar un combo nuevo, sólo tienes que buscarlo. Si piensas que ya se han encontrado todas las interacciones con una carta, seguramente te sorprendas.

Como pega a tamaña amplitud, es que es mucho más probable que haya cartas e interacciones  realmente poderosas, difícilmente igualables por otras no descubiertas, o por las que salgan en nuevas ampliaciones.

El hecho de ser eternal hace que, además, no pueda rotar. Al contrario que Estándar –y el retirado Extended-, no hay que preocuparse por cuánto tiempo vas a poder aprovechar tu nueva adquisición. Aunque es cierto que una carta puede volverse peor por la evolución del metajuego, o salir otra que la mejore, es bastante infrecuente. Seguramente Goblins ya no sea un gran mazo, pero WastelandAether Vial siguen manteniendo su utilidad. Y la mayoría de mazos sí mantienen su jugabilidad durante muchos años, aunque sea con adaptaciones.

Pero si las cartas tienden a mantener su valor de juego, su demanda aumenta con el crecimiento de jugadores, y la oferta se reduce con el paso natural del tiempo… el precio acaba subiendo.

A pesar de ciertas reimpresiones selectivas, muchas staples mantienen unos precios que, a veces, parecen exagerados. Pero el mayor problema es cuando no hay reimpresiones, y además, Wizards garantiza que no las habrá. Hablo de la Reserved List, esa lista de intocables creada tras el desastre de Chronicles en los inicios del juego. Al margen de que tenga sentido, mientras una base del formato como las duals se encuentre ahí, y alcancen precios desorbitados, Legacy no podrá ser disfrutado por mucha gente.

Underground Sea ©Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Rob Alexander

Y aun disponiendo de un mazo, no resulta fácil disfrutarlo. El número de torneos es comparativamente muy pequeño. Se sigue manteniendo en algunos Grand Prix –con alta asistencia, eso sí-, y también se ve en las series de JuegosdeCiudaddelasEstrellas.com. En Europa, los clásicos Bazaar of Moxen continúan siendo un estandarte de lo Eternal, y las casi SCG o sea MKM Series lo mantienen como formato importante. Y directamente en España, puedes encontrar varias ligas, y algunos torneos con cientos de participantes, como en los Arcanis.

Pero si quieres jugar todas las semanas en tu tienda, lo tienes complicado. Y aun dispuesto a viajar, los torneos grandes son muy esporádicos, casi nada en comparación con Modern o Estándar.

Por supuesto, si no se organizan tantos torneos de Legacy como de otros formatos es por algo, y no se trata de lo divertido que es. En el caso del juego promocionado por Wizards se debe, como es lógico, a su poca utilidad para vender producto nuevo. En el caso de tiendas y organizadores particulares, diría que es por la escasa accesibilidad. Cuando hay un grupo de veteranos eternaleros se puede mantener una liga, pero una tienda quiere atraer nuevos jugadores con sus torneos.

Podemos discutir si, al cabo de un par de años, gastas más en un solo mazo de Legacy y en ligeras adaptaciones, o en estar al día con las rotaciones de Estándar –y la rueda que gira cada semana-. Pero el alto precio inicial de adquisición de una baraja siempre va a dificultar que se interese y entre gente nueva.

Pero todo esto, paradójicamente, hace que el formato sea más accesible –o disfrutable- para el jugador ya establecido. La escasez de torneos –y mayor escasez de los profesionales hace que se descubran ideas y estrategias nuevas de forma lenta. La dificultad de nuevas cartas para poder ver juego a tan alto nivel también facilita el estancamiento. Y el alto coste favorece que muchos decidan seguir usando el mismo mazo durante mucho tiempo, aunque haya surgido algo mejor, lo que hace que las barajas no adaptadas al cambio sufran menos.

Esto es, si llevas un año sin jugar, puedes disfrutar mucho de un torneo sin apenas esfuerzo. Pero si juegas con frecuencia, tienes multitud de opciones que probar, mazos diferentes competitivos para elegir, y variaciones en cada estrategia casi infinitas. Si sabes cómo funciona tu mazo y conoces lo básico del metajuego de Legacy, puedes sacarle provecho; pero si has testeado los veinte emparejamientos más habituales multitud de veces, tendrás una ventaja importante.

Si el estancamiento del metajuego fuera total, podría ser un problema. Pero las opciones son tan amplias que siempre queda algo por descubrir, y algo por mejorar en un mazo. Y aunque la entrada de nuevos elementos sea difícil, en ocasiones aparecen mecánicas diseñadas para Estándar, como miracles, delve, o quizás revolt, que tienen un impacto importante.

Y, por supuesto, los productos suplementarios. Desde Scavenging Ooze hasta Leovold, Emissary of Trest, esas  “ampliaciones” dirigidas a formatos casuales se aprovechan del tirón de llevar cartas jugables en formatos eternal, a la vez que el propio Legacy se aprovecha de que puedan diseñar cartas específicas para el mismo, sin las restricciones que conlleva pasar por Estándar (donde una criatura como True-Name Nemesis sería absurda). Éste es uno de los puntos más relevantes para diferenciarse de Modern, formato al que, desgraciadamente, es más difícil añadir ese tipo de cartas específicas.

 

FUTURO DE LEGACY

Los altos precios de muchas cartas básicas en el formato, potenciados por la “Lista” de Reserva, suponen un importante problema. Pero, en mi opinión, no pesa más que las cualidades que posee Legacy.

La diversidad de estrategias y barajas es impresionante, y formatos pequeños como Estándar o el comentado Frontier sólo pueden envidiarla. Si bien no hay una balanza adecuada de colores, es algo que va mejorando, gracias en buena parte al influjo de los productos suplementarios.

A pesar de que su gran tamaño da pie a que surjan combinaciones absurdamente degeneradas, posee un mecanismo de control llamado  Force of Will, que evita que dominen los mazos de combo de turno uno, y la mayoría de emparejamientos se convierta en carrera por ver quién hace lo suyo más rápido, como ocurre en Modern.

 

Force of Will ©Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Terese Nielsen

 

El gasto es muy productivo. Y no me refiero a que sea rentable invertir, si no a que si te gastas una buena cantidad en un mazo, es muy raro que no lo puedas disfrutar durante mucho tiempo.

Las partidas tienen una profundidad estratégica muy alta. No sólo se trata de conocer numerosas combinaciones extrañas –que también-, o de que haya multitud de decisiones cada poco –que las hay-, sino de que para sacar la máxima ventaja, tienes que aprender a usar cada carta en función de tu rol en la partida.

Con todo ello, Legacy ofrece suficientes alicientes como para que, de una forma u otra, podamos disfrutarlo durante mucho tiempo. Quizás acabe entrando de lleno en la dinámica de los proxies, como Vintage, o tal vez Wizards haga algo y permita que sea un formato con más soporte oficial. En cualquier caso, aún quedan muchas Tundras que destruir con un Erial.

Y esto ha sido todo por hoy. Otro día seguiré con los aspectos del juego en sí, el papel de la Force of Will, las bases de maná, o la diferencia entre colores. No dejéis de decir si os interesa más contenido sobre Legacy, sobre el metajuego actual, barajas concretas… Espero que en los comentarios dejéis una tormenta de ideas, porque éste no sería un verdadero artículo sobre Legacy si no se mencionase el Brainstorm.

Sed buenos, y en la vida real, no aceptéis fronteras ni prohibiciones.

Nos vemos por las mesas,

Daniel Vicente, el Goblin

 

Etiquetas: Daniel Vicente, Legacy, Goblins, Conceptos