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Magic Stories - Guilds of Ravnica II: Ensayo en aguas turbulentas

 Hola a todos, ¡al habla NasanMagic! Bienvenidos una semana más al resumen en español de las Magic Story de Guilds of Ravnica, en las que nos adentramos en pequeñas mini historias de cada uno de los gremios de la colección. La semana pasada fue el turno de la Casa Dimir y esta nos adentraremos en las aventuras y desventuras de una científica de la Liga Izzet. Pero antes de nada vamos a comentar un poco la situación actual de este gremio de hechiceros, ¿os parece?

¿Te gusta la ciencia, pero quisieras darle un buen acelerón a tus investigaciones y experimentos? Entonces la Liga Izzet es lo que buscas. Sus miembros alineados con los colores azul y rojo valoran los inventos y el descubrimiento por encima de todo, aunque la paciencia no es uno de sus fuertes. Esta pasión por inventar y construir los ha convertido en los ingenieros de la ciudad de Rávnica, y son los que han construido la red de tuberías y conductos que circulan en todas direcciones, así como numerosos y variopintos inventos.

El líder sin parangón por su brillantez y sabiduría no es otro que el dragón Niv-Mizzet, que además es el fundador original del Pacto entre Gremios, hace 10.000 años. A los científicos que consigan asombrar al poderoso dragón, se les premia permitiéndoles conectarse a su mente, conocida como The Firemind, y experimentar su inteligencia y pasión sin igual.

Pero pese a que Niv-Mizzet sigue siendo el líder del gremio sobre el papel, tantos experimentos han hecho que no pueda centrarse en dirigir las operaciones de sus súbditos. El papel ha recaído sobre Ral Zarek, el virrey de Niv-Mizzet, que conseguido mantener en secreto el hecho de que es un Planeswalker. Tampoco creo que le fuera a hacer mucha gracia saber que Ral Zarek está trabajando en secreto para otro poderoso dragón, por todos conocido: Nicol Bolas.

Y tras esta introducción al gremio, comenzamos la historia de hoy, ¡que la disfrutéis! 

 

 League Guildmage

League Guildmage ©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Svetlin Velinov

 

ENSAYO EN AGUAS TURBULENTAS

 

No todos los alocados científicos de Izzet nacen con dinero. Algunos, como nuestra protagonista de hoy, Leighbet, tienen que ganárselo a pulso, y no es algo bonito de ver. Metida hasta las rodillas en la porquería del sumidero bajo el Décimo Distrito, sigue a su guía golgari, Kel’teth, avanzando por las cañerías para cumplir el trabajo secundario que le había llevado allí. 

Tras vislumbrar numerosas criaturas capaces de acabar con su vida, por fin llegan a su destino. Es gigantesca, y casi tan imponente como el pórtico contra el que está atascada. Una enorme montaña de grasa coagulada junto con residuos sólidos está impidiendo el paso del agua. Normalmente utilizarían un par de dracos eléctricos para vaporizar la grasa, pero las últimas montañas de grasa habían adquirido inmunidad a la magia eléctrica. Con su aparato eléctrico nuestra protagonista empieza a analizar los diferentes objetos que se encuentran en la montaña, cuando de repente la máquina empieza a emitir un pitido que no había hecho nunca. 

Si la máquina no podía detectarlo significaba que era algo que la Liga Izzet no había descubierto, o que quería mantener en secreto. Ambas opciones podían ser MUY lucrativas. A parte de este trabajo, nuestra amiga trabajaba en el laboratorio del Maestro Dax Foley, en lo más bajo de la escala de los empleados, deseando encontrar una oportunidad de demostrar su valía. Tenía que correr riesgos si quería labrarse un nombre.

Tras indagar por los túneles mientras su guía se ha quedado dormido, encuentra una rejilla adornada con código arcano, y sellada desde tiempos inmemoriales. Con su máquina consigue poner al rojo vivo la reja haciendo que los tornillos se suelten, y tras varios tirones consigue arrancarla. Dentro encuentra un túnel, y en el túnel una zona oscura como la noche, flotando sobre la superficie de las aguas residuales. Trazas mágicas giran a su alrededor, de color rojo con chispas blancas. Una grieta en el espacio.

De repente descubre varias anguilas eléctricas acercándose a ella, abriéndose camino entre unas extrañas plantas situadas alrededor de la grieta. Sin muchas opciones, sujeta la varilla de su maquinaria pensada para soportar las pequeñas fugas eléctricas del trabajo diario, no una descarga completa producida en el agua por las anguilas. Con el choque eléctrico las bobinas de seguridad explotan en pedazos, y le resto del equipamiento empieza a hacer un ruido que no predice nada bueno para su portadora. Consigue quitárselo y lanzarlo todo lo lejos que puede, y unos segundos más tarde una enorme explosión de magia eléctrica llena el sumidero. Durante un momento todo su cuerpo se detiene, y su mundo se vuelve blanco.

 

Steam Vents

Steam Vents ©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Jonas De Ro

 

Cuando vuelve en sí, descubre que la grieta permanece inmutable, así como las plantas que lo rodean. Como si no hubiera pasado nada. Ni una sola hoja quemada o un pétalo ennegrecido. El contacto con la grieta había imbuido las plantas de inmunidad eléctrica, y esa inmunidad había llegado a las montañas de grasa. Temblando por el descubrimiento que acababa de realizar, guarda unas muestras de las plantas para analizar más tarde.

Resulta que las mejores ideas no surgen con la electricidad producida por unas diez anguilas eléctricas sacudiendo tu cerebro. Tras enfrentarse a su Maestro y demandar el ascenso que merece, cubierta de aguas residuales con un equipamiento robado totalmente destrozado entre sus manos, lo que se encuentra es en las puertas del Pararrayos con una caja con tus objetos personales. Le habían dejado sin credenciales, sin trabajo y sin equipamiento, pero no podían quitarle su sueño.

Nuestra protagonista consigue montar un laboratorio clandestino, con material robado, y solo necesita una cosa más.

Están llamando a la puerta. 

Haciendo tratos con los Golgari ha conseguido que le encuentren una ayudante dispuesta a trabajar en creaciones mágicas en su laboratorio clandestino a cambio de una excesiva cantidad de dinero, que no tiene. 

Tras la puerta se encuentra Tamsyn Sweene, más bajita de lo que se esperaba, pero con muchas ganas de empezar a trabajar. Tras varias horas de pruebas prácticas para ver si encajan juntas, consiguen crear un suero con las plantas que había recogido en las alcantarillas e inyectárselo a las ratas de laboratorio. Tras dispararle un orbe de electricidad que enciende a la rata como si fuera un elemental de fuego, el pequeño animal ni se inmuta. Es totalmente inmune a la electricidad. 

 

Pero para poder hacer más pruebas necesitan sujetos humanos en sus pruebas, y sin licencia eso es casi imposible de conseguir. Además, no tiene el dinero para pagar a Tamsyn, por mucho que le gustaría trabajar a su lado. Cuando está dispuesta a despedir a su nueva compañera, esta le suplica que necesita este trabajo y que quiere lograr algo grande igual que ella, y que puede conseguir que su laboratorio sea declarado como Taller de Innovación. 

Y así se funda el Laboratorio de Dinámica Elemental de Metarrayos y Fractalización de Bobinados de Campo. Cuanto más largo y absurdo parezca el título menos posibilidades de que alguien se interese por lo que realmente están haciendo, le advierte Tamsyn. Tras crear una elaboradísima coartada en caso de que venga alguien a husmear, lo último que le pide Tamsyn a Lightben es que si preguntan por ella diga que nunca la ha conocido.

Además, Tamsyn se toma la libertad de hacer un anuncio para buscar sujetos dispuestos a someterse a las pruebas que tienen que hacer, y ya están esperando en la sala de espera. Tras inyectarles el suero, comienzan a realizar las pruebas con los orbes de electricidad, administrando cada vez más potencia. Las pruebas son un éxito rotundo.

 

Radical Idea

Radical Idea ©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Izzy

 

Lo malo es que los sujetos de pruebas están fuera esperando su dinero, que no tienen. Leightbet sostiene que puede convencerlos de que les va a pagar próximamente, pero Tamsyn sabe que en cuanto empiecen a contar lo que les ha sucedido investigarán la fuente y acabarán con ellas. De repente se da cuenta de lo que Tamsyn está sugiriendo sin decirlo. Sólo hay una manera de asegurarse de que nadie descubra lo que ha sucedido. Pero si cruza esa línea no habrá vuelta atrás. Estamos hablando de 5 almas, no de ratas de laboratorio. No sabe si podrá hacerlo.

“No te preocupes, no tendrás que hacerlo. Ya les he proporcionado una dosis concentrada de elixir del sueño mezclada con acelerante de muerte.” Tamsyn sujeta las cinco tazas vacías. “Se fueron en paz, tranquilos. No somos completos monstruos.”

Leightbet no estaba preparada para lo que le pasaría por la mente tras aquello. Tenía que reunir 2000 zigs para pagar a Tamsyn por sus servicios, cerrar el laboratorio, hacer que un mago mental borrara sus recuerdos y seguir con su vida. Sólo había una manera de conseguir dinero así de rápido. Comienza su búsqueda de carteles para sujetos de pruebas en el Cruce, buscando aquellos que más paguen. Los dos primeros experimentos son dolorosos, pero no van tan mal, pero con el tercero se encuentra en el corazón del Territorio Simic.

Decir que está asustada es poco, pues una cosa es jugar con los límites de la ciencia elemental, pero otra muy distinta es hacerlo con la bioingeniería. Es antinatural y muy peligroso, pero los científicos Simic pagan el triple que los Izzet, y solo piensa en el dinero que tendrá pronto en su bolsillo.

Tras rellenar interminables formularios, mintiendo sobre las pruebas que le habían hecho esa misma mañana, comienza el test. Y algo no está saliendo bien.

Sus dientes empiezan a recolocarse convirtiéndose en afilados colmillos, su columna vertebral se estira y su marrón oscura piel esta adquiriendo un color gris como de piel vieja. De sus dedos comienzan a surgir unas garras plateadas. Intenta decirles que quizá si se ha expuesto a elixires de crecimiento en las últimas horas, pero de su hocico no salen palabras.

Desorientada y aterrorizada, se arranca los tubos de los brazos, y comienza a correr sin mirar atrás. Se esconde en las alcantarillas donde nadie pueda verla, y cuando piensa que ya es el fin de todo, aparece Tamsyn, conjurando un orbe que ilumina la escena. 

Recuperando el habla le explica que ya casi tiene su dinero, pero Tamsyn sabe que el dinero no es el problema. De repente Lightbet se da cuenta de lo que está pasando. Tamsyn nunca ha sido ayudante de laboratorio. Pero en laboratorios clandestinos es más sencillo infiltrarse, y si tienes suerte puedes encontrar a un genio en ciernes.

Tamsyn es una cambiapieles, y de un momento a otro está intentando ahogarla en las aguas de la alcantarilla.

 

House Guildmage

House Guildmage ©2018 Wizards of the Coast LLC in the USA & other countries. Illustration by Winona Nelson

 

“Una mente como la tuya es algo terrible de desperdiciar, pero tu suero pertenece a la Casa Dimir ahora. Adiós, Leightbet.”

Pero el hecho de perder el crédito de su descubrimiento sorprendentemente le da más miedo que la muerte. Comienza una lucha encarnizada de orbes eléctricos y sus garras recién adquiridas tras el experimento. Al llegar a una montaña de grasa comienza a escalarla buscando objetos que puedan ser útiles para crear un aparato capaz de absorber las descargas de Tamsyn. Encuentra una jarra de soldadura, y con su aparato ya acabado absorbe la descarga del ataque de Tamsyn y con la fuerza del empuje golpea con la jarra imbuida de electricidad a la cambiapieles de lleno. Se recupera y contraataca, pero el siguiente orbe eléctrico es absorbido por la máquina que ha construido y se lo devuelve golpeándola en el pecho. Todo su cuerpo se enciende. El impacto la manda volando en dirección contraria, pero ahora tiene que luchar contra su verdadera enemiga. El monstruo que habita en su interior intenta abrirse paso de nuevo, pero cuando se mira los brazos el color gris y las garras han desaparecido junto con todos los efectos del experimento. Se siente cambiada, y sabe que no toda la culpa es del experimento Simic. 

“Este es mi descubrimiento, y no dejaré que caiga en manos de los Dimir.”

“No se lo diré a nadie, lo juro” suplica Tamsyn.

“Sé que no lo harás” le dice, y en un instante es impredecible, poderosa, incompasiva. Bella y letal al mismo tiempo. Como con los ratones, la decisión de matar es más sencilla esta vez, y cuando las vertebras de Tamsyn crujen, siente la tranquilidad de que no haya sufrido mucho tiempo. 

Junto con el aparato que acababa de construir ya son dos descubrimientos importantes, y si el Consejo no acepta sus hallazgos...

El monstruo en su interior muta dentro de su piel. Juntas van a formar un gran equipo.

 

FIN

 

Nos vemos la semana que viene con otra Magic Story, ¡hasta la próxima!

 

Nacho Sandoval

@nasanmagic

Etiquetas: Guilds of Ravnica, Lore, Magic Stories